diferencias entre salario bruto y salario neto

Diferencias entre salario bruto y salario neto

¿Vas a firmar un contrato próximamente? Uno de los conceptos que tendrás que pactar con la empresa es el salario, es decir, la cantidad periódica de dinero que vas a recibir por la realización de un trabajo determinado.  Sin embargo, es importante que te familiarices con los conceptos salario bruto y salario neto, pues no son lo mismo y podrían llevarte a confusión.

Empecemos por el principio. Cuando una empresa te dice lo que vas a cobrar, suele expresarlo en términos anuales y brutos. Por ejemplo: 15.000 euros al año (1.250 al mes, si lo dividimos entre 12). Pero ¡ojo! esta cantidad, realmente, es el salario bruto y no la cuantía que verás ingresada en tu cuenta bancaria a final de mes,  pues faltaría descontar las retenciones y cotizaciones obligatorias.  La cantidad real que cobrarás es el salario neto; el resultado de restar al salario bruto estas retenciones.

¿Cuáles son las diferencias entre salario bruto y salario neto?

El salario bruto es la suma de todos los importes que se pagan al trabajador antes de aplicar las retenciones y cotizaciones obligatorias. En una nómina, el salario bruto aparece en la parte denominada “Devengos” y se desglosa en diferentes conceptos: salario base, mejoras, complementos, seguro de vida, seguro de accidente, etc.

El salario neto, por su parte, es el resultado de aplicar al salario bruto todas las retenciones y cotizaciones fiscales. En otras palabras, es la cantidad real de dinero que recibe el profesional a cambio de su trabajo.

En una nómina, las retenciones y cotizaciones aparecen en la parte denominada “Deducciones” y se dividen en:

  • Aportaciones a la Seguridad Social: es el dinero que adelantas para anticiparte a posibles bajas por enfermedad, desempleo o Formación Profesional. Si tu contrato es temporal, la Seguridad Social te aplicará una retención del 6,4% sobre el sueldo bruto; si por el contrario, tu contrato es indefinido,  te retendrá  el 6,35%.
  • IRPF: Es el impuesto de la Renta de las personas  físicas, la parte de nuestro salario que reciben las arcas del Estado para afrontar gastos que atañen a todos los ciudadanos: carreteras, limpieza urbana, enseñanza pública, etc. El IRPF es un impuesto progresivo: cuanto más dinero ganas, más pagas. Puede variar entre un 2% y un 46% dependiendo de lo que cobras y de otras circunstancias personales como el número de hijos o el hecho de tener una discapacidad.

Para conocer el salario neto, se calcula la diferencia entre devengos y deducciones y el resultado es la cantidad líquida de dinero que recibirás.

Si quieres calcular tu retribución neta, debes conocer primero cuál es tu salario bruto, para aplicar después las retenciones  correspondientes. Esta calculadora de salario neto, facilitada por El Economista, puede ayudarte a calcular tu salario neto.

También debes tener en cuenta que el salario que recibirás cada mes se ve condicionado por el número de pagas anuales. El artículo 31 del estatuto de los trabajadores establece que el trabajador tendrá derecho a dos gratificaciones extraordinarias al año (14 pagas). No obstante, podrá acordarse en convenio colectivo que las gratificaciones extraordinarias se prorrateen en las doce mensualidades (12 pagas). Anualmente, y en total, recibirás siempre la misma cantidad, lo que variará es cómo se distribuye esa cuantía cada mes.

Hay que recalcar que se pueden tener 12, 14 o incluso más pagas, ya que el Estatuto de los Trabajadores establece los derechos mínimos garantizados, pero siempre pueden mejorarse.

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