Las personas sordas no renuncian a sus derechos

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DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS SORDAS.
Por Carmen Moreno

Recordamos el Día internacional de las personas sordas. Quieren hacerse oír porque tienen mucho que decir.

Cada año, la última semana de septiembre, las comunidades sordas del mundo organizan la semana internacional de las personas sordas. Esta celebración data de 1958 y fue propiciada por la Federación Mundial de Personas Sordas (WFD) que eligió esta fecha para conmemorar el primer Congreso Mundial de la WFD que tuvo lugar en septiembre de 1951.

El respeto a las personas sordas, a su diversidad y a sus derechos son los ejes en torno a los que gira la celebración del Día Internacional de las Personas Sordas este año. Para la ocasión, la CNSE (Confederación Estatal de Personas Sordas) ha elaborado un manifiesto en lengua de signos española y en castellano cuyo lema es «Personas sordas diversas, iguales en derechos«.

La diversidad es un factor de progreso

Desde la Confederación Estatal se hace hincapié en la diversidad que caracteriza al colectivo de personas sordas y en la necesidad de que éstas cuenten con las mismas oportunidades «sea cual sea su lugar de origen, circunstancia o condición», ya que, como señala la entidad, «los derechos humanos no son cuestión de números o de porcentajes».

Asimismo, la CNSE afirma que, lejos de suponer una amenaza, la diversidad es un factor de progreso y que, por tanto, resulta útil «cualquier recurso que favorezca el empoderamiento y la inclusión de cualquier persona sorda en la sociedad».

Este grupo social ha querido llamar la atención de las administraciones y la empresa privada en sus reivindicaciones a cerca de:

  1. el acceso a la información y a la comunicación mediante servicios de interpretación y videointerpretación gratuitos y de calidad;
  2. el derecho al empleo, a una formación sin barreras y a una educación bilingüe en lengua de signos y con las adaptaciones técnicas necesarias;
  3. La posibilidad de contar con servicios de emergencia, teleasistencia y atención sanitaria accesibles;
  4. el derecho a participar en la cultura, el ocio, el arte y la lectura y a disfrutar de una televisión plenamente accesible con subtítulos de calidad y con horas de emisión en lengua de signos dentro de la programación;
  5. el derecho a disfrutar de aquellos bienes, productos y servicios que todos los ciudadanos deben tener garantizados.

Las cifras

Un millón de personas con discapacidad auditiva en España: esa es la cifra de población con discapacidad auditiva, según el INE (Instituto Nacional de Estadística). Algunos estudios no oficiales duplican esta cifra. Entre ellas, hay más de cien mil con sordera profunda, si bien hay que advertir que el grado de sordera no correlaciona con la modalidad de comunicación. De hecho, sobre el millón de afectados, más del 90% comunica en lengua oral y entre el 6-8% lo hace en lengua de signos. Esta misma proporción de usuarios de una y otra lengua se reproduce en nuestro entorno europeo y en otros países con sanidad y educación avanzadas similares.

Según datos que aporta la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia, sabemos que, al año, uno de cada mil niños nace con una sordera profunda bilateral y que cinco de cada mil recién nacidos padece una sordera de distinto tipo y grado. Esto supone que cada año en España dos mil familias tienen un recién nacido con problemas en su audición.

También se conoce que,

  • el 95% de los niños y niñas sordos nacen en el seno de familias cuyos padres son oyentes,
  • el 80% de las sorderas infantiles están presentes en el momento del nacimiento, y
  • el 40% de la población infantil con sorderas severas y profundas va a ser candidata a implante coclear.

Queda mucho por hacer

Según Francisco Mesonero, Director General de la Fundación Adecco: “No debemos presuponer que las personas con discapacidad no serán capaces de realizar un determinado trabajo, y relegarlas siempre a las mismas tareas. Debemos apostar por acercarles las nuevas tecnologías, que hoy en día son un activo esencial, y tratar de igualarles, en la medida de lo posible, con el resto de los demandantes de empleo”.

Actualmente, gracias a los avances científicos y tecnológicos  podemos convivir ya con una nueva generación de personas sordas. Si bien no todas van a beneficiarse de estos avances en la misma medida, la realidad de las expectativas que hoy se abren ante ellas era impensable hace escasamente ocho o diez años.

Para este colectivo trabajar supone un reto bastante complicado, pero hay organizaciones que favorecen su integración. Todo el mundo necesita herramientas para realizar su trabajo. Quien no utiliza un ordenador, usa una pala, un bisturí, un vehículo… Sin ellos sería casi imposible que el trabajo saliera adelante.

¿Qué ocurre cuando alguien no puede utilizar las mismas herramientas que el resto? Los discapacitados tienen a su alcance becas de desarrollo, proyectos propios y convenios con empresas y organizaciones –como la Fundación Adecco– que crean y desarrollan tecnologías para apoyar la normalización de su inclusión en la sociedad.

Hoy recordamos además que,

  • La Fundación Adecco fue premiada el año pasado por su coetánea Fundación Dales la Palabra por sus programas de inserción socio-laboral de las personas con discapacidad.
  • La Fundación CNSE  organiza el I Encuentro Estatal de Familias con Hijas e Hijos Sordos que tendrá lugar del 3 al 5 de octubre en la granja escuela El Álamo-Giraluna de Madrid. Un encuentro organizado con la colaboración de la CNSE y la financiación de la Fundación ONCE

Si te interesa la diversidad y promoción de la igualdad, visita nuestro blog para conocer nuevas prácticas y formas de interacción con la empresa ordinaria.

https://fundacionadecco.org/blog/

Otros enlaces de interés.

http://www.mihijosordo.org/encuentrodefamilias/

 

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