Los 3 enemigos de la búsqueda de empleo y cómo vencerlos

Si deseas tener éxito en la búsqueda de empleo, el primer paso es deshacerte de algunos hábitos y vicios que te alejan de tu meta profesional.  A continuación, desarrollamos cuáles son los principales “enemigos” de la búsqueda de empleo. Si sientes que alguno de ellos convive contigo, ¡no dudes en desprenderte de él lo antes posible!

1) LA SRA. PROCRASTINACIÓN. ¿Qué significa esta palabra tan rara? Básicamente, quiere decir perder el tiempo: dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. A veces por pereza y otras por falta de determinación, vamos aparcando tareas importantes que pueden resultar decisivas para alcanzar nuestra meta. Puede ser por temor a fracasar, por desconocimiento o desmotivación; el caso es que buscamos pretextos para no afrontar la búsqueda de empleo con la determinación necesaria, dedicándonos a otras tareas de menor impacto. El riesgo es que podemos entrar en una situación de bloqueo de la que cuesta cada vez más salir.

Para vencer la procrastinación, te proponemos algunos trucos:

  • DIVIDE  Y VENCERÁS. Curriculum, portales de empleo, redes sociales, networking… es normal no saber por dónde empezar. Si tratamos de abordarlo todo de golpe, podemos sentirnos abrumados, por lo que es esencial dividir el reto en pequeñas partes y concentrarnos cada día en una. Por ejemplo: hoy terminaré mi currículum, mañana abriré un perfil en Redes y pasado escribiré un correo a mi red de contactos. Así, tarea a tarea, sentiremos que vamos dando pasos hacia adelante y la búsqueda de empleo será un reto más manejable.
  • “LO HECHO ES MEJOR QUE LO PERFECTO”.  Es imposible llegar a la excelencia en todo lo que hacemos y, si nos perdemos en detalles, jamás terminaremos nada.  Traducido a ejemplo práctico, no tiene sentido que invirtamos 2 semanas retocando nuestro currículum con detalles que realmente no van a marcar la diferencia. Es mejor terminar una versión  OK y empezar a moverla. Ya haremos cambios sobre la marcha si es necesario.
  • MÁRCATE OBJETIVOS Y RECOMPÉNSATE SI LOS CUMPLES. Sin destino no hay rumbo. Es importante fijar metas con “fecha límite” y cumplirlas. Por ejemplo: en una semana habré contactado con,al menos, 3 empresas de forma proactiva. Si lo cumplo, me recompensaré de alguna forma: una escapada, una comida que me gusta, etc

2) EL SR. DESORDEN. Si tenemos ante nosotros una mesa cubierta de objetos variopintos y papeles, con una silla repleta de ropa y bolsos, difícilmente nos apetecerá sentarnos frente al ordenador a buscar empleo. El desorden físico afecta a nuestra actitud psicológica y merma nuestras motivaciones personales, por lo que es crucial deshacernos de él lo antes posible.  ¿Cómo?

  • HAZ LIMPIEZA: Deshazte de lo que ya no necesites.
  • VENTILA TU HABITACIÓN CON FRECUENCIA. Deja que el aire fresco renueve la atmósfera y tus motivaciones.
  • ORGANIZA TU ESCRITORIO: Deja encima, únicamente, aquello que te vaya a servir para buscar empleo: el ordenador, una agenda, un bolígrafo y tu teléfono móvil.

3) MISS NEGATIVIDAD. Es la reina de todos los fracasos.  En una reciente formación, tuve el placer de escuchar a Fernando Botella, CEO de Thing&Action quien defendía que “muchos partidos se ganan en el vestuario”. En otras palabras, la predisposición es esencial para conseguir nuestras metas. Si creemos que fracasaremos, tengamos por seguro que lo haremos; pero si estamos convencidos de que  nos irá bien, nuestras posibilidades de éxito se multiplicarán. Ser una persona positiva no es sencillo y requiere de mucho entrenamiento, pero te damos algunas claves:

  • VIVE EL AQUÍ Y EL AHORA. Lo importante es lo que tenemos en este momento, no lo que tuvimos un día ni lo que tendremos a futuro. Hemos de ser capaces de identificar los recursos con los que contamos hoy y transformarlos en herramientas que nos ayuden a alcanzar nuestro objetivo, en este caso la búsqueda de empleo.
  • VALORA LAS PEQUEÑAS COSAS. A veces nuestra infelicidad es producto de una ambición desmesurada. ¿Por qué no disfrutar de los detalles que nos rodean? Una sonrisa de un familiar, un paseo, una película… estos detalles son los que realmente hacen que la vida merezca la pena.
  • VISUALIZA EL ÉXITO. Imagínate encontrando empleo y cómo te sentirías. Deja que este sentimiento te sirva de motivación y de punto de partida para dar pasos hacia adelante.

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