Cómo impulsar la inclusión laboral de las desempleadas de larga duración
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Cómo impulsar la inclusión laboral de las desempleadas de larga duración

Mujer trabajando en oficina

Cómo impulsar la inclusión laboral de las desempleadas de larga duración

¿Cómo podemos impulsar la inclusión laboral de las desempleadas de larga duración?  En España, el paro de larga duración tiene rostro femenino (las mujeres representan el 57% de los parados de larga duración en España y un 43% lleva más de un año en paro, frente al 38% de los hombres). Una circunstancia que se agrava en el caso de algunas mujeres expuestas a dobles barreras como una edad superior a los 55 años, la discapacidad o las responsabilidades familiares no compartidas.

El compromiso del empresarial como agente empleador resulta clave para que las desempleadas de larga duración puedan encontrar una oportunidad laboral que les permita salir del atascamiento y normalizar su vida.  A continuación se exponen algunos ejemplos de actuaciones lideradas por las empresas extraidos del informe #EmpleoParaTodas: la mujer en riesgo de exclusión en el mercado laboral, realizado por la Fundación Adecco:

1) Orientación de las políticas de responsabilidad social al empoderamiento de las desempleadas más expuestas al paro de larga duración, como las mujeres mayores de 55 años, las jóvenes que buscan su primer empleo o aquellas con mayor riesgo de exclusión debido a responsabilidades familiares no compartidas o violencia de género, entre otros. Por ejemplo, a través de la colaboración con entidades dirigidas a favorecer su empleabilidad y a través de las cuales puedan desarrollarse iniciativas como:

2) Voluntariado corporativo profesional mediante el que los trabajadores de la empresa transfieran a las desempleadas de larga duración conocimientos y actitudes clave para la capacitación en nichos de empleo emergentes: tecnología, comunicación, idiomas, etc.

    • Speednetworking o creación de foros de encuentro y diálogo entre desempleadas de larga duración y agentes empleadores, como espacio para generar acercamientos que afloren la empatía y conecten a las desempleadas con la realidad empresarial.
    • Promoción y participación en foros de diálogo para desestigmatizar el desempleo de larga duración, siendo un gran desencadenante de exclusión social. De cara a conectar personas en esta situación, generar sinergias, intercambiar buenas prácticas con otras organizaciones y, en definitiva, detectar nuevas vías para fomentar el empleo de las mujeres en desempleo crónico.
    • Formación en sesgos inconscientes a los responsables de Recursos Humanos, en aras de renovar la visión de la desempleada de larga duración como profesional desfasada y obsoleta para dar paso a un nuevo concepto que se centre en las habilidades blandas y en la actitud frente a la búsqueda de empleo.

3) Políticas de atracción del talento basadas en el #TalentoSinEtiquetas. Apuesta por políticas de selección que no caigan en el descarte automático de las desempleadas que lleven más de un año sin trabajo, garantizando que puedan llegar a la entrevista de selección. Para ello, son fórmulas a explorar:

      • Lenguaje inclusivo en las ofertas de empleo e informaciones corporativas, sustituyendo expresiones que discriminan de forma directa a las desempleadas de larga duración, como “imprescindible experiencia reciente en un puesto similar”.
      • Modulación de la Inteligencia artificial en los procesos de selección, para garantizar que las desempleadas con más dificultades no se conviertan en víctimas del cribado automático. Para ello, es necesario eliminar los sesgos inconscientes de la Inteligencia Artificial, a través de la intervención humana.

4) Explorar nuevas fórmulas de contratación que estimulen a la contratación de desempleadas de larga duración, como el empleo autónomo, el trabajo a tiempo parcial, contratación en prácticas o una política salarial ligada a la consecución de objetivos.

Además, para que las desempleadas de larga duración conecten con el mercado laboral en el menor tiempo posible, es necesario que tengan presencia en la agenda política. Algunas de las actuaciones clave por parte de las instituciones públicas son las siguientes:

  • Medidas de intervención temprana, inmediatas al desempleo, a través de un acompañamiento personalizado en los casos en que se detecte una mayor predisposición a la cronificación del paro, a través de la derivación de las profesionales a entidades especializadas que puedan diseñar un itinerario laboral personalizado y adaptado a sus necesidades.
  • Vinculación de los subsidios a programas de empleabilidad. Asociar las prestaciones por desempleo (que pueden desmotivar en la búsqueda de trabajo) a planes de acompañamiento dirigidos por entidades especializadas en la inserción laboral de mujeres en riesgo de exclusión, que multipliquen las posibilidades de empleo y realización personal de las desempleadas.
  • Políticas activas de empleo con foco en la formación. Complementar el subsidio con políticas activas de empleo. Destinar una parte de la prestación a formaciones remuneradas en nichos de empleo emergentes: especialización en áreas en auge o adquisición de certificados de profesionalidad para encontrar un empleo en el periodo más reducido posible.
  • Nuevos programas de empleo público para la activación de las desempleadas de larga duración, que les permitan conectar a con el mercado laboral, a través de empleos transitorios y de interés público y social que posibiliten la adquisición de competencias estratégicas para el futuro acceso al empleo en el mercado ordinario.
  • Impulso de un dispositivo de contrato “primer empleo tras el paro de larga duración” que exonere de parte de la carga fiscal a las empresas que incorporen trabajadoras que llevaban más de un año desempleadas, durante el tiempo que se considere oportuno.
  • Medidas orientadas a la inserción de la mujer en sectores masculinizados. El desempleo de larga duración tiene rostro femenino en España. El hecho de que haya muchos perfiles típicamente masculinos conduce al descarte de las candidaturas femeninas y también a la autoexclusión de las propias mujeres; un hecho reduce aún más las oportunidades laborales en un corto plazo, reforzando la cronificación del desempleo. Por ello resulta clave impulsar iniciativas que fomenten la apertura de los sectores tradicionalmente masculinizados a la contratación de mujeres, al mismo tiempo que se trabaja con ellas en una orientación laboral sin distinción de géneros.

Visualiza la pieza de sensibilización Vulnerables, de la Fundación Adecco, en la que se sensibiliza sobre la situación de la mujer.

Irene Gil
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de una década profundizando en la situación social y laboral de las personas en riesgo de exclusión.

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