Familias monoparentales ante la crisis de la COVID-19 - Diversidad e inclusión
Hablamos con varias mujeres que lideran familias monoparentales y que están sufriendo en primera persona las consecuencias económicas de esta crisis.
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Familias monoparentales ante la crisis de la COVID-19

9º Informe Monoparentalidad y empleo

Familias monoparentales ante la crisis de la COVID-19

Las consecuencias de la pandemia son todavía desconocidas, pero si algo tenemos claro es que los efectos sociales serán devastadores. La vulnerabilidad de muchos hogares que ya afrontaban dificultades antes de la crisis sanitaria se ha visto incrementada. Es el caso de los hogares sustentados por un solo progenitor.

En efecto, si las personas al frente de una familia monoparental ya encontraban importantes obstáculos para acceder al mercado laboral y compatibilizar su vida personal y profesional antes de la pandemia, hoy estas dificultades se ven seriamente agravadas. Por un lado, las redes de apoyo de familia y amigos se ven hoy drásticamente reducidas; por otro lado, una parte importante de los sectores de actividad se han visto castigados por la crisis económica, incrementándose las cifras de desempleo y la incertidumbre laboral.

Hoy hablamos con varias mujeres que lideran familias monoparentales y que están sufriendo en primera persona las consecuencias económicas de esta crisis. Todas coinciden en la falta de respuesta institucional a sus necesidades y reclaman mayor visibilidad y presencia en la agenda política.

Accede al Informe Monoparentalidad y Empleo, enmarcado este año en el proyecto #EmergenciaPorElEmpleo

Jazmín: “¿si tengo una entrevista de trabajo presencial, con quién dejo a mis hijos?

Jazmín tiene a su cargo a tres hijos menores de edad y justo antes del verano, cuando finalizó el estado de alarma, se quedó sin un trabajo en el que llevaba más de 10 años. Desde entonces se ha visto “con una mano delante y otra detrás” y con la ayuda del paro como único ingreso en su casa.

«A mis 43 años no me cierro ninguna posibilidad, estaría dispuesta incluso a dar un giro radical»

El conciliar en el trabajo nunca fue un problema para ella porque siempre buscaba la fórmula para que sus mellizos de 7 años estuvieran atendidos: o se apoyaba en su hija de 16 o los dejaba con algún familiar o conocido. Sin embargo, con la pandemia, esta conciliación se le está haciendo, por primera, vez demasiado cuesta arriba: su barrio está confinado y, aunque ella pueda entrar y salir para buscar trabajo, sus hijos y familiares no pueden hacerlo. “¿Si tengo una entrevista de trabajo presencial, con quién dejo a mis hijos?”, se pregunta.

Eso es lo que peor lleva, porque ganas de encontrar un empleo no le faltan: “llevo más de 10 años trabajando en el departamento de administración y contabilidad de una multinacional, pero a mis 43 años no me cierro ninguna posibilidad, estaría dispuesta incluso a dar un giro radical y hacer un curso de auxiliar de geriatría. Me parece una profesión muy bonita y con mucha demanda hoy en día.”

Sin embargo, el desánimo a veces aparece porque las ayudas del paro suponen un 70% de los ingresos que tenía y próximamente bajarán al 50%: “es una bofetada a mis años trabajados; siendo el único ingreso en un hogar de 4 personas, ¿cómo voy a hacer frente a todos los gastos?”

Noelia: en ERTE desde marzo y con retraso en varios pagos de alquiler

La situación de Noelia es también de emergencia: lleva en ERTE desde marzo y las perspectivas de futuro no son nada halagüeñas, ya que su sector es el de la hostelería. De sus ingresos dependen su hija de 6 años y su madre, que no tiene permiso de trabajo, y la realidad es que llevan con retraso varios pagos, entre ellos el del alquiler.

“Faltan oportunidades para las personas que tenemos ganas de trabajar y de avanzar”

A la hora de buscar empleo su madre es un apoyo, ya que puede quedarse al cuidado de su hija: “sin mi madre sería imposible conciliar”-afirma. Sin embargo, tampoco puede aceptar cualquier trabajo, ya que necesita una garantía de continuidad y de jornada completa. Muchas empresas de las que contratan, además, prefieren a gente más joven (ella supera la cuarentena): “faltan oportunidades para las personas que tenemos ganas de trabajar y de avanzar”.

A la Administración pública simplemente le pide ayuda para los alquileres, ya que la mitad de su sueldo siempre ha ido destinado al alquiler. Para finalizar, reflexiona: “si es algo circunstancial, por qué tengo que cambiar mi vida y la de mi hija mudándome y cambiándola de colegio?”

Sonia: “conseguir un empleo cada vez me parece más difícil”

Sonia, madre de dos niños de 4 y 6 años, se encuentra en desempleo desde antes de empezar la pandemia. Hasta el mes pasado ha estado cobrando un subsidio por desempleo con responsabilidades familiares, pero le gustaría cambiar su situación y poder dejar de vivir de ayudas.

Siempre ha sido una mujer muy activa, con ganas de trabajar y poder sacar adelante a sus dos hijos menores; sin embargo, reconoce que ahora la situación es mucho más complicada y el desánimo le vence en ocasiones: “conseguir un empleo cada vez me parece más difícil, sobre todo en una situación como la que estamos viviendo y en mi situación personal”.

“Es importante dar oportunidad a todo el mundo, al margen de la experiencia que tenga”

Por suerte, Sonia cuenta con una gran red de apoyo. Actualmente convive con sus padres, ambos pensionistas; un soporte que, aunque no suficiente, le permite sacar adelante a sus dos hijos en estos momentos. Precisamente gracias a sus padres, la conciliación nunca ha supuesto un problema para Sonia. Siempre que ha tenido trabajos donde ha podido compaginar sus responsabilidades profesionales con las laborales, aunque es consciente de que no es la situación de todas las familias monoparentales.

Le gustaría que la Administración prestara más atención y diera más ayudas a las familias monoparentales, pero sobre todo que facilitaran el acceso al mercado laboral. “Es importante dar oportunidad a todo el mundo, al margen de la experiencia que tenga”.

A.S: dos meses sin ingresar nada y con dificultades para cubrir sus necesidades y las de su hijo.

La situación de A.S. es poco alentadora. Desde que se le agotó el paro lleva dos meses sin ingresar nada. Vive con su único hijo en un piso compartido del que debe meses de alquiler que le están reclamando y no tiene cómo pagar. Servicios sociales le está ayudando con el pago de la luz, así como con alimentos, pero asegura que “aunque muy agradecida, no es suficiente”.

Con un mercado laboral en crisis y miles de personas en desempleo, es consciente de las complicaciones actuales para encontrar un empleo. Le gustaría mantenerse optimista, fiel a su esencia, pero dado que la situación va empeorando, ya no sabe de dónde sacar fuerzas. Su red de apoyo se encuentra en la misma situación.

Al no tener a nadie con quien dejar a su hijo, la conciliación es fundamental para ella a la hora de buscar un empleo. Sin embargo, denuncia que muchas empresas cuentan con medidas de conciliación muy escasas. “Si se enferma mi hijo, tengo que estar con él”, reflexiona.

A la Administración les pediría ayudas a todas las familias tanto monoparentales como numerosas para facilitar el pago de los colegios. También señala la importancia de potenciar proyectos de formación y de acceso al empleo.

Alicia Oliva
alicia.oliva@adecco.com

Apasionada de los proyectos de acción social, la innovación y la inclusión. Apuesto por la diversidad como enriquecimiento para la sociedad.

1Comment
  • Belén de la Cruz
    Posted at 09:13h, 30 octubre

    Un gran artículo Alicia!!!

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