Propuestas para el empleo de los jóvenes con discapacidad
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Propuestas para la inclusión laboral de los jóvenes con discapacidad

Propuestas empleo jóvenes con discapacidad

Propuestas para la inclusión laboral de los jóvenes con discapacidad

Promover el empleo de los jóvenes con discapacidad es un reto que atañe a toda la sociedad para garantizar un futuro más ecuánime, inclusivo, igualitario y competitivo. En un contexto complejo, marcado por la concatenación de periodos de crisis y una incertidumbre sin precedentes, la Fundación Adecco, a través de su séptimo informe Jóvenes con Discapacidad, motor de futuro, ofrece algunas claves para impulsar el acceso al mercado laboral de los jóvenes con discapacidad.

Propuestas para el empleo de los jóvenes con discapacidad (Administración Pública)

  • Promover la formación cualificada de los jóvenes con discapacidad. Los jóvenes con discapacidad   continúan infrarrepresentados en los estudios superiores, y particularmente en la Formación Profesional y en la Universidad. Hay que partir de la base de que la formación cualificada incrementa exponencialmente las oportunidades de empleo, resultando fundamental incidir en una triple área:
    • Incremento de ayudas a la formación cualificada para los jóvenes con discapacidad, de modo que no existan barreras de índole económico y tengan la posibilidad de acceder a este tipo de formaciones en igualdad de condiciones.
    • Incidir en la detección temprana de intereses en los colegios e institutos, mediante un departamento de orientación que estimule a los alumnos con discapacidad a conocerse a sí mismos y a prolongar su etapa formativa más allá de la enseñanza obligatoria.
    • Adaptación de entornos, espacios y atención en la propia Universidad y centros de Formación Profesional, de forma que la experiencia del alumno sea holística, es decir, integradora e inclusiva en todos sus ámbitos: orientación al estudiante con necesidades educativas especiales, espacios adaptados, docentes especializados, adecuación de materiales académicos, etc. Asimismo, resulta imprescindible facilitar el aprendizaje en línea y a distancia, evitando el factor desplazamiento cuando sea posible.

  • Impulsar las políticas activas de empleo, enfocándose en las siguientes prioridades:
    • Formación a los jóvenes con discapacidad en nichos de empleo emergentes, que minimicen la desconexión entre el sistema educativo y las necesidades empresariales. La transformación social en la que estamos inmersos exige un nuevo modelo de capacitación, en la medida en que el 85% de los empleos de hoy no existirán en 2030 o serán muy diferentes. Ante la dificultad para prever o definir cuáles serán estos empleos, hay que apostar por el desarrollo de competencias transversales, muy vinculadas a lo digital y a lo intrínsicamente humano (empatía, colaboración, pensamiento crítico, etc.)
    • Intermediación laboral, a través de colaboración público-privada que garantice un acompañamiento laboral personalizado, liderado por entidades expertas que guíen a los jóvenes con discapacidad en su itinerario profesional.
    • Incentivos a la contratación de jóvenes con discapacidad, en aras de que las empresas encuentren incentivos y/o pierdan el miedo a dar oportunidades profesionales a los profesionales más junior, máxime cuando tienen una discapacidad.
  • Potenciar el trasvase de trabajadores de Centros Especiales de Empleo (CEE) a empresas ordinarias. El 74% de los contratos que suscriben las personas con discapacidad son en entornos protegidos (Centros Especiales de Empleo), mientras que solo un 26% se firman en entornos laborales convencionales.   La empresa ordinaria representa el máximo exponente de inclusión laboral, mientras que el Centro Especial de Empleo es un mecanismo de protección necesario y transitorio, pero que en la práctica se está convirtiendo en una medida finalista. De este modo, muchos jóvenes con discapacidad empiezan trabajando en CEE y se perpetúan en los mismos, sin plantearse nuevos horizontes profesionales. Es necesario establecer indicadores cuantificables de tránsito hacia la empresa ordinaria y bonificar en el 100% la cuota de seguridad social por cada trabajador contratado, al igual que sucede en los CEE.
  • Desarrollar programas de empleo público para la activación de los jóvenes con discapacidad en búsqueda activa de trabajo, que les permitan conectar con el mercado laboral, a través de primeros empleos transitorios y de interés público que posibiliten la adquisición de competencias estratégicas para el futuro acceso al empleo en el mercado ordinario.
  • Dotar a la Accesibilidad Universal de un mayor peso público, creando estándares que garanticen el acceso igualitario al empleo de los jóvenes con discapacidad y minimicen las barreras físicas, arquitectónicas, sensoriales o cognitivas.  Si los entornos y filosofías empresariales tienden a lo 100% accesible, asistiremos a un cambio de paradigma en el que los jóvenes con discapacidad podrán tener las mismas oportunidades laborales que las demás personas de su generación.

Propuestas para el empleo de los jóvenes con discapacidad (empresas)

  • Flexibilizar los procesos de selección para hacerlos más inclusivos, que primen las competencias y no solo los años de experiencia. Aplicar criterios inclusivos en los procesos de selección es casi un imperativo para atraer el talento junior con discapacidad. Los reclutadores deben estar formados en diversidad, igualdad y trato adecuado valorando, no solo los años de trabajo acumulados del candidato o el aspecto meramente curricular, sino soft skills que cotizan al alza como la superación, la creatividad o la motivación, tan habitualmente presentes en los jóvenes con discapacidad. Es muy positivo que el Departamento de Recursos Humanos cuente con un perfil experto en discapacidad que promueva la selección inclusiva y sirva de puente entre la empresa y su capital humano, facilitando la adaptación sostenible de la persona con discapacidad y sensibilizando al resto de la plantilla.
  • Impulsar el acercamiento al tejido asociativo, Universidades y centros de Formación Profesional como fuentes de reclutamiento de jóvenes con discapacidad. Muchas empresas manifiestan dificultades paraencontrar talento joven con discapacidad. Por tanto, es importante conocer de cerca las asociaciones de personas con discapacidad, así como agencias de colocación y centros de estudio del entorno para impulsar alianzas que estrechen lazos entre las organizaciones que necesitan cubrir sus vacantes y los jóvenes con discapacidad que desean trabajar.
  • Aprovechar la digitalización súbita, consecuencia de la pandemia, como motor de contratación de jóvenes con discapacidad, potenciando la flexibilidad y el teletrabajo. El desempeño en remoto elimina las dificultades de desplazamiento y minimiza los prejuicios que pueden existir por las características físicas y/o psicológicas del candidato, constituyendo un trampolín de acceso a un primer empleo de jóvenes con discapacidad que habitualmente encontraban grandes dificultades.
  • Programas de mentoring que actúen de nexo entre el joven con discapacidad y el mundo de la empresa, a través de la figura de un trabajador experto que asume el rol de mentor, compartiendo sus conocimientos y experiencias con el joven con discapacidad (mentee), para que pueda incrementar sus oportunidades profesionales. 
  • Participación en jornadas, foros de diálogo y actividades que reúnan a profesionales del sector con jóvenes con discapacidad del entorno, de modo que la organización pueda conocer las necesidades de los mismos y éstos, a su vez, tengan un acercamiento al mundo empresarial. Algunas propuestas se concretan en las siguientes:
  • Voluntariados corporativos que fomenten la convivencia e interacción entre los jóvenes con discapacidad y los trabajadores de las empresas, generando empatía y enlaces profesionales que contribuyan a derribar barreras y estereotipos y peritan que los jóvenes con discapacidad salgan de su rutina y entrenen habilidades como el trabajo en equipo o la comunicación.
    • Jornadas de speednetworking que, de forma secuencial, permitan a diferentes jóvenes con discapacidad tener una simulación de entrevista de trabajo con varios reclutadores de la empresa. De esta forma, pueden practicar dicha fase del proceso de selección mientras la empresa tiene la oportunidad de conocer a candidatos con discapacidad y tenerles en cuenta para futuras vacantes.
  • Jornadas de sensibilización con jóvenes con discapacidad referentes, que sirvan de inspiración y contribuyan a construir una visión renovada de la discapacidad, favoreciendo entornos proclives a la diversidad e inclusión.

Si quieres profundizar más en las políticas de Diversidad, equidad e inclusión con foco en la incorporación de jóvenes con discapacidad, podemos ayudarte.

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Irene Gil
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de una década profundizando en la situación social y laboral de las personas en riesgo de exclusión.

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