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Encontrar empleo con discapacidad

Encontrar empleo con discapacidad y menos de 30 años. ¡Claves!

Encontrar un empleo se ha convertido en todo un reto para los jóvenes de nuestro país. Aunque la tasa de paro juvenil tiende a la baja (34%), sigue representando más del doble que la general (15%).

En este contexto, ¿cómo afecta a un desempleado joven tener un certificado de discapacidad? Según la última encuesta de la Fundación Adecco, un 66% de los menores de 30 años con discapacidad se ha sentido discriminado, en alguna ocasión, en su acceso al empleo. Resultan muy reveladoras respuestas como: Se les cambió la cara cuando vieron que tenía una discapacidad” o “ aunque cumplía todos los requisitos, cuando se enteraron de que tenía discapacidad no volvieron a llamarme”.

Ante esta realidad, la Fundación Adecco, que el pasado año generó 725 empleos para jóvenes con discapacidad, recomienda seguir algunas pautas a todos los jóvenes con discapacidad que busquen su primer empleo.

Recomendaciones para encontrar empleo con discapacidad y menos de 30 años

No escondas tu discapacidad, pero no es necesario reflejarla en el currículum (CV).  Muchos jóvenes con discapacidad tienen esta duda: ¿es obligatorio indicar que estoy en posesión de un certificado de discapacidad? En caso de que no sea obligatorio, ¿aporta algún tipo de valor reflejarlo? La respuesta es sencilla: no es obligatorio en ningún caso, ya que se trata de un dato personal que no determina en absoluto tu formación, experiencia y/o actitudes. Tampoco es un dato que aporte valor, ya que la mayoría de los responsables de Recursos Humanos no son expertos en discapacidad, con lo que podríamos generarles dudas que conduzcan al descarte, aun siendo válidos para el puesto. La excepción sería si se trata de una oferta publicada en un portal especializado, en la que se precise expresamente que se requiere personal con discapacidad: entonces sí podemos y debemos reflejarlo.

Transforma tu discapacidad en ventaja competitiva. Si tu discapacidad es visible y llegas a la entrevista de trabajo, no dejes que sea un tabú y explícala con normalidad al reclutador. Lo importante es que no se quede con dudas acerca de si puedes desempeñar el puesto de trabajo. Explícale con ejemplos prácticos cómo te desenvuelves ante ciertas dificultades y si precisas de alguna adaptación. Incluso, es recomendable que te ofrezcas a responder todas sus dudas en relación a la discapacidad, pues ello proyectará una imagen de seguridad y confianza. Además,  la discapacidad puede hacer que afloren y se refuercen capacidades como el esfuerzo, la superación o la capacidad de sacrificio. Son cualidades que puedes poner en valor, de modo que transformes tu discapacidad en una ventaja competitiva.

Centra tu currículum en las competencias. Si estás buscando tu primer empleo, no puedes acreditar experiencia, pero sí poner el acento en tus habilidades y competencias  (iniciativa, adaptabilidad a los cambios, polivalencia), así como en actividades extracurriculares  que enriquezcan tu candidatura (voluntariados, estancias en el extranjero, etc).

Fórmate. En la actualidad existen organismos y entidades que becan a jóvenes con discapacidad para apoyarles en su formación y, de este modo, abrirles las puertas del mundo laboral. La formación es una valiosa herramienta que allanará tu camino hacia el empleo, por lo que ¡no lo dudes! Encuentra algo que te motive, en lo que te gustaría mejorar y ponte a ello. Recuerda que los idiomas, las nuevas tecnologías y/o el diseño web, son siempre una buena opción. Consulta las becas que la Fundación Adecco tiene abiertas en este momento.

Refuerza tu marca personal en Redes Sociales. ¿Sabías que el 70% de los desempleados ya busca empleo a través de Linkedin y que el porcentaje es aún mayor entre los jóvenes? No estar presente es una pérdida de oportunidades: en primer lugar porque las empresas no te encontrarán cuando busquen perfiles y, en segundo, porque muchas de ellas descartan a los candidatos no activos en Redes profesionales. De modo que es fundamental tener un perfil activo en Linkedin y, además, utilizar keywords para optimizarlo.

Haz networking. ¿Sabías que sólo el 25% de las ofertas se hacen públicas? El 75% restante forman parte de lo que se llama el “mercado oculto“: hablamos de vacantes que se cubren con conocidos, personas de confianza o a través de los llamados cazatalentos (profesionales que se dedican a buscar a la persona idónea para el perfil que demanda la empresa). Es aquí donde entra el networking. Simplificando mucho, se traduce en hacer relaciones públicas, “venderte” a los demás y hacerles saber que estás buscando empleo, para así multiplicar tus posibilidades. Puedes hacer networking asistiendo a ferias, foros, charlas o eventos relacionados con tu sector, pero también informando a personas clave de que estás en búsqueda activa de trabajo: familiares, amigos, vecinos, ex compañeros de colegio… y en general todos aquellos que tengan una vinculación con tu área profesional.

Agota todas las fuentes de búsqueda de empleo ¡sin límites! Tener una discapacidad no implica  buscar sólo en fuentes específicas para desempleados con discapacidad: existen muchas otras y, cuantas más utilices, más posibilidades tendrás de encontrar una ocupación: servicios públicos de empleo, portales, agencias especializadas, webs corporativas de empresas, centros de orientación en Universidades, etc. ¡No dejes ninguna!

Irene Gil Romero
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de 10 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.

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