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Sesgos inconscientes y antídotos: vivimos a la altura de nuestras creencias

Cuando estamos inmersos en un proceso de selección existen factores que dependen directamente de nosotros como, por ejemplo, tener un buen currículum, o acudir vestido correctamente a la entrevista de trabajo. Pero, por otro lado, existen condicionantes que no podemos controlar: los sesgos inconscientes.

Los sesgos inconscientes son modelos mentales que se transforman en opiniones y comportamientos no inclusivos. Estos sesgos se traducen en las personas de dos maneras diferentes, que podríamos definir como “rápida o instintiva” y “lógica o lenta”. La primera hace referencia al pensamiento que produce automáticamente respuestas instantáneas, en las que no impera un profundo razonamiento. La segundo, el pensamiento lógico, es aquel que se centra en analizar los problemas, otorgando una respuesta más racional a los mismos.

Los sesgos también pueden variar dependiendo de la forma en cómo nos comportamos, diferenciando así entre primitivos- necesarios para la supervivencia de cualquier especie- y adquiridos, o lo que es lo mismo, los que vamos aprendiendo a lo largo de nuestra vida. 


Los sesgos, barreras en la contratación

Los juicios son opiniones que emitimos sobre otra persona, en la mayor parte de las ocasiones, sin conocerla. El aspecto físico, la edad o el género nos conducen a tener sesgos y realizar juicios de valor. Son, como mencionamos en el título del epígrafe, una barrera que afecta en los procesos de selección. Inconscientemente tenemos prejuicios y la mayoría de las personas no nos damos cuenta cuando los ponemos en práctica.

Algunos de los sesgos que se asocian a las personas mayores de 45 años son:

  • Desactualización de competencias
  • No se adaptan a los cambios
  • Dificultad para adquirir nuevos conocimientos
  • Altas expectativas salariales

Muchas empresas no ven más allá del número y no tienen en cuenta aspectos más importantes como son la experiencia profesional o todo lo bueno que puede aportar la persona a la compañía. 

Cuando nos presentamos a una oferta laboral y somos seleccionados para una entrevista de trabajo, muchas veces podemos correr el riesgo de que el entrevistador en cuestión haga un juicio de valor sobre nosotros con una primera impresión. Esa impresión llega incluso antes de comenzar la entrevista. Todos, a lo largo de nuestra vida, consciente o inconscientemente, hacemos juicios que nos conducen a realizar valoraciones positivas pero también equivocadas sobre una persona en concreto.

Uno de los grandes problemas es que la edad está asociada a un sinfin de sesgos negativos que hacen que las personas mayores de 45 años ni siquiera lleguen a la entrevista por edadismo (discriminación por la edad). 

La Generación Senior, los grandes perjudicados de los sesgos inconscientes

En este contexto, la Fundación Adecco- dentro de su programa #EmpleoParaTodos- ha organizado diferentes jornadas de trabajo orientadas a la generación senior para ayudarles en su búsqueda de empleo y su reinserción en el mercado laboral para aquellos que han estado un tiempo prolongado desconectados de la actividad laboral. 

Los senior que han asistido a los talleres organizados por la Fundación Adecco coinciden en que la edad es la mayor barrera que encuentran en el proceso de búsqueda de empleo. Además, por otro lado, la formación es otra de las dificultades . Un mundo cada vez más competitivo y con un incremento considerable del conocimiento conlleva que los senior encuentren serios obstáculos para lograr alcanzar un trabajo.

El aprendizaje constante es un requisito fundamental en el mercado laboral actual. En una entrevista de trabajo es importante sacar a la luz nuestros logros profesionales y académicos, pero también aquellas habilidades y competencias que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida tanto personal como profesional. 

No debemos olvidar que todos somos susceptibles de caer en los sesgos y que no tenemos que condicionarnos con experiencias vividas en el pasado que nos puedan influir en la toma de futuras decisiones.

Álvaro Quetglas Pérez
alvaro.quetglas@adecco.com

Álvaro es periodista licenciado por la CEU San Pablo de Madrid. Es licenciado en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU. Una de sus pasiones es el periodismo deportivo y ha combinado esa inquietud con el aprendizaje de la comunicación corporativa en Indra. Actualmente se encuentra realizando un plan de capacitación profesional y escribe en este blog bajo la supervisión del responsable del área.

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