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Si te alimentas bien, encontrarás antes empleo

Enmarcado en la semana “YoQuieroYoPuedo” para empoderar a 30 personas con discapacidad intelectual, en la Fundación Adecco hemos recibido la visita de la Asociación de Dietética y Nutrición en España.  Tras asistir a su charla, hemos sacado una conclusión: somos lo que comemos. Y aunque a priori parezca que la alimentación nada tiene que ver con la búsqueda de empleo, en realidad tiene una estrecha relación.

  • En primer lugar, porque la dieta sana suele llevar aparejados unos hábitos de vida saludables como la actividad física. Todo ello se refleja en la imagen que proyectamos al exterior, que será más agradable, más  cuidada. Causaremos mejor impresión a la empresa.
  • En segundo lugar, y el más importante, porque la dieta tiene un alto impacto en nuestro estado emocional. Y de sobra es sabido que nuestro ánimo es el pilar fundamental sobre el que debe edificarse nuestra búsqueda de empleo: si estamos contentos buscaremos con más ilusión y esfuerzo, con lo que tendremos muchas más posibilidades de éxito. Pero ¿cómo influye nuestra alimentación en el estado anímico?

– El exceso de grasa acarrea digestiones pesadas que nos predisponen al mal humor.

– Comer a deshoras y abusar de snacks como bollería, patatas fritas o refrescos nos proporciona un “subidón” inmediato, pero después se produce un “efecto rebote” que nos hace sentir fatigados y desganados, lo que nos lleva de nuevo a la rueda de picar otro insano tentempié. Esto a su vez conduce a otros problemas como el sobrepeso, la dejadez o la falta de confianza en uno mismo.

– Si por el contrario apostamos por una dieta saludable, comiendo un poco de todo, en pequeñas cantidades y siempre a la misma hora, nuestra mente se equilibrará, nos sentiremos mejor físicamente y mejorará nuestra salud emocional.

Pero, ¿qué hábitos nos pueden ayudar a mantener una dieta y un estilo de vida saludable?

  • Agua. Es muy importante beber, al menos, 8 vasos al día. Mejora nuestra circulación sanguínea, acelera el metabolismo y elimina toxinas, lo que tiene un importante efecto en nuestro rendimiento.
  • Bollería industrial y refrescos, los justos. Contienen mucha azúcar y nos proporcionan una energía muy inmediata, pero son calorías vacías. Al poco tiempo de ingerirlos nos sentimos, de nuevo, fatigados: nuestro cuerpo nos pide volver a comer. Además, acarrean problemas de salud como el colesterol y el sobrepeso. Piensa que esta alimentación nos proporciona un sabor inmediato y una experiencia sensorial muy fugaz, que nos daña en el largo plazo.
  • Los mejores tentempiés son lácteos bajos en grasa (yogur desnatado), una pieza de fruta, frutos secos o un sandwich de pan integral.
  • Incluir, en las principales comidas, una pieza de fruta: desayuno, comida, merienda y cena. Es decir, 4 al día. La fruta tiene la función de regular nuestro organismo. Por establecer un paralelismo, actúa como los semáforos en las carreteras, ¿acaso podríamos dejar un día entero una calzada sin semáforos?
  • En la comida principal del día, la mitad del plato debe ser ocupada por la verdura; el otro cuarto por pasta, arroz u otros hidratos de carbono y el cuarto restante por proteínas como carne o pescado.
  • Huir del sedentarismo. Camina, al menos, una hora al día.

Seguir estas pautas nos ayudará a llevar un estilo de vida saludable, asociado con estados de ánimo positivos y con decisiones más acertadas.

Irene Gil Romero
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de 10 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.

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