Trabajar sin experiencia ni formación, ¿es posible?

En un mercado laboral competitivo y feroz, trabajar sin experiencia ni formación puede resultar misión imposible.

No cabe duda que las dificultades son mayúsculas y  no será “coser y cantar”, pero puedes hacer muchas cosas para allanar tu camino. La clave es dar con ese “atajo” que te llevará, de forma más directa, al trabajo que estás buscando.

Si buscas empleo pero no tienes experiencia ni formación, ¡toma buena nota de estos consejos!

1)– Encuentra aquello que te hace único.  Es verdad que no tienes experiencia laboral, pero sí tienes experiencia de vida. Esto quiere decir que cuentas con habilidades, competencias, aficiones y valores que dicen mucho de ti. Lo creas o no, la mayoría de las empresas están empezando a poner mucho foco en estos intangibles, pues son los que verdaderamente marcan la diferencia. Es lo que se conoce con el nombre de soft skills, esas habilidades que no tienen que ver con tus conocimientos técnicos, sino con tu forma de ser: comunicación, liderazgo, gestión de conflictos…  Por ello, es importante que hagas un ejercicio de introspección e identifiques esas cualidades que te hacen único. Si te resulta difícil, consulta la guía Eres lo que te gusta, en la que encontrarás muchas aficiones (deporte, cocina, juegos de mesa, aire libre…) y las competencias derivadas de estos hobbies. Dicho de otro modo: si tienes aficiones, tienes habilidades para el empleo. Y tienes que destacarlas.

2)- Añade nuevos conocimientos a tu currículum. Si no tienes experiencia y la formación tampoco es tu fuerte, debes  equilibrar el currículum con conocimientos actuales que  conecten con las necesidades del mercado. No se trata de estudiar una carrera, ni un Master, sino de acceder a cursos o formaciones más accesibles sobre áreas que están en auge en el mercado. Por ejemplo, Nuevas Tecnologías, idiomas, técnicas de marketing… muchos de ellos puedes hacerlos de forma online, sin moverte de casa. Consulta los cursos gratuitos que pone a tu disposición el Servicio Público de Empleo Estatal.

3).- Inscríbete en las ofertas adecuadas. Si no tienes experiencia ni formación, y te inscribes en ofertas que exigen años en un puesto similar, tienes todas las de ser descartado. Esto puede generar mucha frustración. Por lo tanto, es fundamental que te dirijas a esas ofertas donde la experiencia y la formación no son imperativas. Actualmente, empiezan a crecer las empresas que te proporcionan los conocimientos que necesitas, por lo que no es imprescindible que vengas con formación de casa. De este modo,  aseguran  que pondrás en práctica su estilo y no vendrás con “vicios” de trabajos anteriores. Algunos de los puestos (insisto, algunos, no todos) para los que no se está solicitando experiencia ni formación son teleoperador, recepcionista, dependiente, promotor…identifícalos y ve a por ellos.

4).- Empieza por una beca.  Nunca es tarde para empezar. No importa si tienes veintitantos o cuarenta y pico. Las becas son un excelente trampolín para un empleo estable, porque la empresa te conoce, te forma y, si le gustas, es posible que no quiera desprenderse de ti. Las becas te ayudarán a capacitarte profesionalmente; además, te contraten o no, podrás sumar las primeras experiencias a tu currículum, esas que te abrirán la puerta de nuevos empleos.

5).-Cúrrate la carta de presentación. Los tiempos en los que entregábamos el mismo currículum a 50 empresas han pasado a la historia: hay que dar a cada compañía lo que está buscando. Redacta una carta de motivación para cada oferta en cuestión; léela bien y haz un listado de las habilidades que mejor conectan con ella. Éstas son las que tendrás que poner en valor y las que se convertirán en tu fuerte para competir con otros candidatos que sí tienen experiencia.

6)- Si llegas a la entrevista, transmite pasión. Es posible que no puedas acreditar experiencia previa, pero puedes diferenciarte por algo que siempre funciona: la pasión, es decir, la motivación, las ganas y la ilusión por formar parte de la empresa. Toda compañía quiere incorporar a su equipo a profesionales que se vinculan emocionalmente con el proyecto, así que no lo dudes y transmítelo. Quizás no seas el candidato más formado y experto, pero sí puedes garantizar una actitud positiva y de “darlo todo”.

7)- Flexibilidad, ante todo. Es muy difícil dar con el empleo de tus sueños a la primera. Debes estar abierto a ofertas diferentes aunque no se ajusten, de primeras, a lo que estás buscando.  Esta actitud favorecerá que aparezcan muchas otras oportunidades.

8)- Haz networking. ¿Sabías que 3 de cada 4 ofertas de empleo en España no son visibles? Esto quiere decir que se cubren con conocidos, amigos y personas de referencia, sin llegar a publicarse nunca. Por eso, es muy importante que comuniques a tu red de contactos que estás buscando empleo. Así podrán acordarse de ti si surge la oportunidad. Hacer networking también incluye asistir a foros, encuentros, charlas, talleres y a todo acto que te permita escuchar a expertos y/o conocer personas que te abran las puertas del empleo. Márcate como objetivo asistir a uno de estos encuentros semanalmente.

9)- Construye tu reputación online. Muchas empresas “googlean” el nombre del candidato antes de llamarle a entrevista o contratarle. ¿Has verificado que tu reputación online es adecuada? ¿Qué resultados salen cuando metes en Google tu nombre y apellidos? Si sale tu perfil de Facebook, con muchas fotos personales, no es una buena opción. Lo mejor es que aparezca un perfil de Twitter y Linkedin de carácter profesional, donde cuelgues contenido interesante y de calidad, relacionado con tu sector, sin entrar en temas controvertidos como religión, política o fútbol. Si además tienes un blog, entonces ya es perfecto. Los Social Networkers son profesionales que las empresas empiezan a contratar por su influencia en Redes Sociales y en el mundo online en general. Si no tienes experiencia pero tienes una buena reputación online, tienes gran parte del camino hecho…

10)- No desistas. Por difícil que parezca, no tires nunca la toalla. El día que menos te lo esperes encontrarás la oportunidad que buscas. Los errores, negativas y caídas, forman parte de tu camino al éxito. Lo importante es la paciencia, la constancia, si trabajas a diario “por encontrar trabajo”, lo acabarás consiguiendo; si por el contrario te dejas llevar por la desidia, será más complicado…¡depende de ti!

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Irene Gil Romero
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de 10 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.

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