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Dibujo de una libreta junto a las palabras "comunicación eficaz"

Una comunicación eficaz, clave en el empleo del S.XXI. ¿Cómo desarrollarla?

¿Sabías que una comunicación eficaz para el empleo del siglo XXI? La Fundación Adecco ha elaborado la Guía década 2020: 20 competencias contra la exclusión laboral (linkar al post genérico, que voy a preparar), en la que se recoge la comunicación eficaz como uno de los atributos más demandados por las empresas. Te contamos porqué y cómo desarrollarla.

Saber comunicar es un requisito indispensable en la vida. La comunicación eficaz es una de las principales características del liderazgo empresarial y está muy relacionada con profesionales que que consiguen desarrollar su máximo potencial y el de la empresa para la que trabajan. Existen una serie de reglas básicas que todo profesional debe conocer para ejercer una buena comunicación eficaz:

  • Saber escuchar. Escuchar significa que te interesa lo que transmite la otra persona y tu interlocutor siente que lo que te dice te resulta de interés.
  • Aceptar la diferencia. Aceptar a la otra persona, con sus diferencias, es clave para despojarnos de nuestros prejuicios y necesario para alcanzar un equilibrio entre ambas partes.
  • Asertividad. Es el valor moral para entablar relaciones interpersonales basadas en el respeto, la sinceridad y la confianza. Ser asertivo significa ser honesto y hacer valer tu opinión, siempre sin intentar herir a la otra persona.
  • Lenguaje corporal. La expresión corporal también es una forma de comunicarnos. Nuestra predisposición, si mantenemos una sonrisa o mirar a los ojos, son señales de respeto hacia la otra persona.

Esta competencia tenemos que saber “venderla” al entrevistador. ¿Cómo?

  • Saludar con seguridad al entrevistador. Desde el primer momento es importante transmitir seguridad y confianza en nosotros mismos. Es importante mirar siempre a los ojos.
  • Utilizar un tono de voz adecuado. Es importante hablar con un tono medio de voz, ni muy alto pero tampoco demasiado bajo.
  • No interrumpir. Hay que respetar el turno de palabra del entrevistador, dejar que sea él el que dirija la conversación y hablar cuando nos corresponda.
  • Ir documentado y preguntar todas las dudas. Preguntar todas las dudas que tengamos sobre la empresa y el puesto de trabajo ofertado denota interés por nuestra parte, pero también hay que saber qué preguntar y, lo más importante, la forma de hacer las preguntas.
  • Imagen. Cuidar nuestra imagen, aseo, vestimenta o lenguaje no verbal transmiten mucho de nosotros.
Álvaro Quetglas Pérez
alvaro.quetglas@adecco.com