Francisca Martinez, técnico administrativo

“Mi empresa ha sabido ver a la persona que hay detrás del certificado”

Por Irene Gil Romero

Paqui tiene 35 años y se define como “responsable, conciliadora y concienzuda con el trabajo”. Es Licenciada en Ciencias Ambientales, tiene un trabajo estable desde hace un año y recientemente se ha casado con Iván,  su novio de toda la vida.

¡Ah! Además tiene una discapacidad, pero de ningún modo  es obstáculo para llevar una vida plena y normalizada.  Paqui nació con la enfermedad de “Axenfeld-Rieger”, un término enrevesado que viene a designar una pérdida de visión en su ojo izquierdo. “Esta enfermedad se contrae en fase embrionaria, nací con ella y por eso siempre la he vivido como una circunstancia natural y no como un trauma”- explica.

Su infancia fue muy feliz. Era la quinta de seis hermanos y para ellos su discapacidad no existía: “el hecho de que viera menos de un ojo era  anecdótico, con mis hermanos siempre he tenido una relación de igual a igual”.  Su padre, sin embargo, no podía evitar tratarla de un modo especial: “me sobreprotegía, con el objetivo de que yo no sufriera. Él lo hacía con la mejor de sus intenciones y siempre se lo agradeceré, pero creo que estas actitudes son dañinas en el largo plazo, pues te hacen sentir diferente”- confiesa.

 

“Algunas compañías se preocupan demasiado por las cuotas”


Precisamente su padre fue el que con 5 años le sacó el certificado de discapacidad, consciente de las ventajas que van asociadas a éste, tanto durante la infancia como en el posterior acceso al mercado laboral. Algo que Paqui comparte, pero con reservas: “el certificado de discapacidad puede ser un estigma en algunas empresas. En mis primeros trabajos, tuve la sensación de que se preocupan demasiado por las cuotas  y no por lo que la persona puede aportar. Esto lleva a que se asocie la discapacidad con puestos más precarios y de baja cualificación. En mi caso, a pesar de tener estudios superiores, mis primeros empleos fueron de tipo administrativo y sin posibilidades de promoción”- recuerda.

 

Algo que, por fortuna, cambió en julio del año pasado. A través de la Fundación Adecco, a la que conoció a través del Plan Familia que apoya la empresa de su hermano, pudo progresar en su itinerario laboral y encontró el empleo actual. “Soy técnico administrativo de Prevención de Riesgos Laborales, me ocupo de tareas de coordinación de actividades empresariales y no puedo estar más contenta. Desempeño un empleo acorde a mi formación y me siento valorada por superiores y compañeros “- afirma sonriente. En efecto,  Paqui se siente muy afortunada porque en su empresa actual “han sabido ver a la persona que hay detrás del certificado de discapacidad y valorar mis competencias”.

 

Así, en este trabajo puede aplicar profesionalmente los conocimientos que aprendió en su carrera de Ciencias Ambientales y en su posterior especialidad en PRL.  En un contexto en el que las personas con discapacidad siguen infrarrepresentadas en la formación superior, Paqui nunca dudó en estudiar en la Universidad: “siempre he tenido amigos y he podido seguir las clases de forma normalizada, quizás porque mi discapacidad no me limita en ese sentido”- aclara.

 

“La sociedad aún tiene que evolucionar”


Sin embargo, es consciente de que siguen existiendo multitud de barreras para otras personas con discapacidad, no sólo en el ámbito educativo, sino también en la esfera social: “hace falta más sensibilización y que se nos deje de ver como personas diferentes. La sociedad aún tiene que evolucionar y darse cuenta de que somos como cualquier otro, con nuestras fortalezas,  nuestras debilidades y nuestros sueños”- comenta.

¿Y cuáles son los suyos? En el futuro, le gustaría formar una familia con su marido. “Pero eso después de haber viajado un poco más”- comenta riendo.  Pues la naturaleza y viajar son las  dos grandes pasiones de Paqui, que en los últimos años ha visitado Australia, La Riviera Maya y Polonia, entre otros. Actualmente, planea con ilusión periplos por Noruega y Munich.
En el plano profesional, tiene claro que su objetivo es seguir aprendiendo, progresar en su empleo y mantener esa estabilidad que por fin ha conseguido.

Apenas una hora de charla con Paqui es suficiente para darte cuenta de que lo conseguirá. Pues sus palabras transmiten sensatez, espíritu y mucho corazón. Ingredientes clave para todo #GranProfesional y que, seguro, le llevarán tan lejos como se proponga.

Francisca Martinez. "Soy una Gran Profesional."