Edu Carrera: “Peleo cada día para que mi discapacidad no me defina” - Azimut
17653
post-template-default,single,single-post,postid-17653,single-format-standard,cookies-not-set,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12.1,vc_responsive

Edu Carrera: “Peleo cada día para que mi discapacidad no me defina”

Edu Carrera: “Peleo cada día para que mi discapacidad no me defina”

Junio de 1995: Edu Carrera es un adolescente. Vive en Barcelona con su familia y no se separa de su moto: va con ella a todas partes. Pero como es sabido en el mundo de las dos ruedas: “Hay dos tipos de motociclistas, los que ya se cayeron y los que se van a caer”. A él le toca a punto de cumplir 17 años:  tiene un grave accidente y las consecuencias son considerables: pierde la movilidad de la parte derecha de su espalda, brazo incluido. Empieza así una nueva etapa de su vida, no marcada por su discapacidad, sino por la aceptación de su nueva realidad y por una lucha constante para dedicarse a otra de sus pasiones: el esquí.

Aceptar que uno lo tiene todo y luego lo puede perder es una lección que te da la vida” y la base sobre la que Edu empezó a construir su nueva vida. El accidente no cambió su modo de pensar “Realmente no es que me transformase, sino que fui aceptando cosas, que la vida no siempre es justa. Me costó aceptar el hecho de que en la vida hay casualidades: lo mismo te puede tocar la lotería que tener un accidente, tener una pérdida de una persona querida…”.

Su carácter luchador le llevó también a adaptar su técnica de esquí a sus nuevas circunstancias. A esta dificultad se le sumó la necesidad de ganar dinero trabajando de lo que fuera para poder mantenerse mientras entrenaba. Los resultados no tardaron en llegar: fue seleccionado para los juegos paralímpicos de invierno de Nagano 98, en Japón. Los éxitos deportivos continuaron, compitiendo en la  copa del mundo, campeonatos europeos y hasta otros juegos paralímpicos: los de Turín 2006.

Cada uno tiene su vida y sus circunstancias

Cuando competía, lo hacía en la modalidad de “Gigante” (descenso en eslalon), pero en los momentos de ocio suele optar por la libertad del free ride. Esta preferencia por una modalidad fuera del camino marcado, también queda reflejada en el ámbito profesional: con su mujer fundó una escuela de esquí, más tarde una empresa de eventos en nieve, escribe artículos en la revista Solo Nieve… y en el último año se ha convertido en embajador de la Fundación Adecco impartiendo conferencias con el fin concienciar a la sociedad sobre la inclusión de la discapacidad.

“La compasión no te ayuda: hay que vivir la vida con las cartas que tengas”

En las sesiones que imparte, siempre intenta transmitir su pasión por la vida. En su caso, esta pasión la vive a través del deporte y el esquí: “Para mí son una manera de vivir la vida, de superarte a ti mismo de encontrar la paz y la tranquilidad con el movimiento del esquí, el entender que hay algo más importante que tú: el medio, la montaña…”. Esta filosofía es también la que intenta transmitir a todos aquellos que han compartido una jornada en la nieve, ya sea en Baqueira (donde reside habitualmente) o en cualquier otra estación. En vez de compadecerse por su lesión, Edu sostiene que “no es una opción, no te ayuda y no aporta. Hay que vivir la vida con las cartas que tengas. Y si no te gustan, tienes que hacer tú por cambiarlas”.

Reflexionando sobre cómo influye la discapacidad en la vida de una persona, Edu cree que no hay que generalizar con planteamientos siempre optimistas; es cierto que te da un plus de adaptación, pero “en general, superarlo tiene que ver con la forma de ser de la persona. Es muy personal y cada persona lo vive y lo afronta de una manera distinta. Yo en mi caso decidí que mi brazo no iba a ser algo que me iba a marcar de por vida, y hoy en día sigo peleando para que mi discapacidad no me defina”. Lo que sí tiene claro es que, respetando cada uno sus tiempos, siempre hay una manera, con discapacidad o sin ella, de superar cualquier adversidad.

Gonzalo Gil Narbón
gonzalo.gil@adecco.com
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.