fbpx

El futbolín, un invento inspirado en la discapacidad

Hoy queremos realizar un homenaje a ese juego tan famoso que todos hemos probado alguna vez en nuestra infancia, y que tanto nos gusta de adultos: el futbolín.  Fue inventado hace casi un siglo, pero actualmente lo seguimos encontrando en numerosos bares y centros de ocio. Su éxito no merma: muy al contrario, sigue atrayendo y conectando con las nuevas generaciones.

Lo que probablemente no sabemos es cómo surgió este divertido juego.  Para ello, hemos de remontarnos a la Guerra Civil española. En 1936, vivía en Madrid un joven gallego de 17 años que se trasladó a la capital para trabajar.  Su nombre era Alejandro Campos Ramírez, más conocido como Alejandro Finisterre, pues nació en esta comarca.

Corría el mes de noviembre de 1936, cuando el joven Alejandro quedó gravemente herido en un bombardeo. Debido al alcance de sus heridas, tuvo que ser trasladado al Hospital de Montserrat, en Lleida. Por aquel entonces, el fútbol ya era el deporte estrella entre los jóvenes y  muchos de ellos improvisaban partidos en la calle. Este entretenimiento les permitía, por un momento, olvidar los horrores de la guerra.

Sin embargo, al Hospital de Montserrat llegaban cada vez más jóvenes mutilados, apenados porque ya nunca más podrían jugar al fútbol como antes.  Fue entonces cuando Alejandro sintió que había que hacer algo: no podía permitir que tantos chicos jóvenes perdieran, de golpe y porrazo, lo que había sido su máxima afición hasta el momento.  Así pues, empezó a darle vueltas desde su cama del hospital y pronto “se le encendió la bombilla”. Inspirado en el tenis de mesa, encargó a su amigo Francisco Altuna (quien era carpintero), la elaboración de un juego que permitiera a los niños con discapacidad practicar el fútbol de otra manera. Alejandro explicó detalladamente a Francisco cómo quería que fuera este invento. Fue así como surgió el futbolín de 2 piernas, en el año 1937.

Tras el triunfo franquista, Finisterre se trasladó a Francia, pero durante su exilio, el juego se popularizó enormemente por España. Cuando regresó a la península en los años 60, ya se había convertido en un juego reconocido y de masas.

Hoy, Alejandro Finisterre ha pasado a la historia por ser el inventor del futbolín, pero lo cierto es que durante su vida también ejerció como periodista y poeta. En este artículo de El País, podéis conocer más información sobre Alejandro Finisterre, un polifacético personaje.

El ejemplo del futbolín da cuenta de cómo grandes ideas e inventos surgen a raíz de una dificultad, en este caso la discapacidad física.

En nuestros días, y gracias a los avances tecnológicos, se han impulsado multitud de adaptaciones para normalizar la vida de las personas con discapacidad. La Fundación Adecco e Indra desarrollan cátedras de investigación que han permitido el diseño de softwares gratuitos como el headmouse (ratón que funciona con movimientos faciales y de cabeza) o el virtualkeyboard (teclado para personas con dificultades motrices). Conoce las Tecnologías Accesibles desarrolladas por la Fundación Adecco e Indra.

Y tú, ¿qué otros inventos o adaptaciones conoces, diseñados para mejorar la vida de las personas con discapacidad?

 

Irene Gil Romero
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de 10 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.