Términos de un glosario de trabajo
Cuando estás buscando trabajo, es normal encontrarte con palabras que quizá no has escuchado antes o que no tienes del todo claras. Conocer algunos términos clave puede ser de ayuda para entender exactamente qué te ofrece una empresa, qué condiciones tendrás y qué puedes esperar del puesto. También te permite leer mejor una oferta de empleo, hacer preguntas con seguridad durante una entrevista y evitar malentendidos una vez empieces a trabajar. Es vital para tomar decisiones informadas, defender tus derechos y sentir que tienes la preparación suficiente en todo el proceso de búsqueda de empleo. A continuación, repasamos algunos términos fundamentales de un glosario de empleo.
Experiencia
Antes de hablar de este término, es importante entender que la experiencia laboral es uno de los elementos que más se valora al buscar empleo.
La experiencia se refiere al tiempo y a las tareas que has realizado en trabajos anteriores. Incluye lo que has aprendido y lo que sabes hacer. La experiencia ayuda a las empresas a entender qué tipo de tareas puedes realizar y en qué puestos encajarías mejor. Muchas veces encontrarás ofertas que requieran un mínimo de experiencia. Por ejemplo: «imprescindible un año mínimo de experiencia en puesto similar o de atención al público».
Jornada
Cada empresa organiza el tiempo de trabajo de manera distinta. Algunas personas trabajan a tiempo completo, otras unas pocas horas al día, y hay quienes tienen horarios ajustados a sus necesidades o responsabilidades. Por eso, conocer el tipo de jornada te ayuda a saber si ese empleo encaja con tu vida personal.
La jornada laboral es el número de horas que trabajas al día o a la semana. Puede ser completa (unas 40 horas semanales), parcial o reducida. Este término es esencial porque determina tu horario y también influye en el salario. Lo más habitual es que este punto se especifique en la oferta: «jornada completa» o «jornada parcial de 20 horas a la semana».
Turnos
Ligado con el punto anterior, puede que también encuentres ofertas que especifiquen el turno. Retomando el último ejemplo: «jornada parcial de 20 horas a la semana en turno de mañana». Es decir, el turno es el horario específico en el que te ofrecen trabajar. Pueden ser siempre el mismo (turno fijo) o cambiar cada semana (turnos rotativos). Suelen dividirse en turno de mañana, tarde o noche. En algunos casos existe el turno partido, es decir, que trabajas en dos momentos del día con una pausa larga entre ellos. Si ves que una oferta no refleja este punto es muy importante que lo preguntes durante el proceso de selección.
Variable
Algunos trabajos no tienen el mismo salario cada mes. Aunque hay una parte fija, algunas empresas incluyen una parte extra que depende del desempeño o de los resultados, lo cual puede hacer el salario más alto, pero también más imprevisible.
La parte variable del salario es aquella cantidad que no está garantizada y puede cambiar según tu trabajo o los objetivos del mes. Suele estar relacionada con ventas, productividad, resultados o situaciones especiales. Es importante saberlo para entender por qué algunos meses puedes cobrar más y otros menos. Si en la oferta se especifica el salario base y hay un concepto de variable, no dudes en preguntar de qué depende este apartado, cuánto dinero extra implica y los plazos de pago del mismo.
Salario base según convenio
A nivel general, siempre está bien que contrastes la oferta salarial con el convenio laboral que te corresponde.
Es importante conocer que en España existen los convenios colectivos: acuerdos oficiales que protegen los derechos de las personas trabajadoras y establecen condiciones mínimas, como el salario o los descansos. El salario según convenio es el sueldo mínimo que una empresa debe pagar por un puesto concreto según lo que marca el convenio colectivo del sector. Cada actividad (limpieza, comercio, hostelería…) tiene su convenio, que fija unos mínimos obligatorios. Una empresa no puede pagar menos de lo que ahí se establece.

