fbpx

¿Quién dijo que a partir de los 45 es demasiado tarde para empezar a trabajar?

Constituyen el 40% de los parados a nivel nacional, según el Ministerio de Empleo, pero lo cierto es que los mayores de 45 años se han convertido en una fuerza laboral imprescindible. Así, en lo que llevamos de año, 40.700 personas de este grupo de edad, han salido a buscar su primera oportunidad laboral. En otras palabras, nunca antes habían trabajado, pero han decidido que la edad no es un obstáculo para estrenarse en el mercado laboral.

La cifra es cuanto menos llamativa, si tenemos en cuenta que supone un máximo histórico. Nótese que en el mismo periodo de 2007, la cifra de mayores de 45 años en busca de su primer empleo se situó en 12.600 (3 veces menor). También es destacable que, de los 40.700 parados, un 86% han sido mujeres.

¿Qué hay detrás de esta importante cifra de mayores (principalmente mujeres) que, de repente, quieren empezar a trabajar? Indudablemente, los efectos secundarios de la crisis económica. Son muchos los hombres que han perdido su empleo en sectores muy castigados por la crisis, como la construcción, la industria o la automoción. Pasa el tiempo y su sector sigue sin generar oportunidades laborales, mientras que el subsidio del paro y los ahorros se agotan. En esta situación, su mujer, que hasta entonces no trabajaba, decide dar la cara y buscar un empleo para salvar la economía doméstica. Y así llegamos a este máximo histórico de personas mayores de 45 años que deciden que es el momento de empezar a trabajar.

Sin embargo, las estadísticas lanzan un mensaje de paciencia a todo mayor de 45 años en situación de desempleo: 7 de cada 10 lleva más de un año en paro. Concretamente un 18,7% lleva entre 1 y 2 años sin trabajo, mientras que el 51,1% supera los 24 meses de búsqueda infructuosa de empleo.

Son diversos factores los que juegan en su contra, principalmente estereotipos que asocian al mayor de 45 años con menor flexibilidad y escasa capacidad de aprendizaje, olvidando los importantes valores que albergan: madurez, experiencia, control emocional, búsqueda de la estabilidad, fidelidad al proyecto, etc.

No obstante, el cambio de mentalidad de las empresas ha de ser algo forzoso, si tenemos en cuenta el avance del envejecimiento poblacional, unido a una baja natalidad, factores que convierten al colectivo en uno de las fuerzas laborales mayoritarias que, por tanto, las empresas no pueden desechar si quieren captar el talento disponible.

Estas son algunas de las conclusiones del 5º Informe Mayores de 45 años elaborado por la Fundación Adecco.

Irene Gil Romero
irenegilromero@gmail.com

Periodista. Más de 10 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.