¿Qué señales de exclusión silenciosa pueden pasar inadvertidas incluso en las empresas más comprometidas con la diversidad y la inclusión? La desconfianza y la desmotivación también pueden aparecer en los equipos más cohesionados y la magnitud de este reto se refleja en las cifras: entre 2018 y 2024, las bajas por síntomas emocionales asociados al trabajo aumentaron cerca de un 490% en España; los diagnósticos de estrés grave crecieron un 230% y los trastornos de ansiedad un 120%, según el INSST.
A la luz de estas cifras, promover de forma proactiva el bienestar, detectar el malestar a tiempo y prevenir los riesgos psicosociales resulta fundamental para proteger la salud de las personas e impulsar entornos de trabajo saludables, basados en la confianza.
Estas cuestiones han centrado la jornada «Salud mental y riesgos psicosociales«, celebrada en octubre, Mes de la Salud Mental, en el marco de la Alianza #CEOPorLaDiversidad, impulsada por la Fundación Adecco y la Fundación CEOE. El encuentro ha tenido lugar en formato híbrido, con asistentes presenciales en la sede de la Fundación CEOE y participación online.
La jornada ha sido inaugurada por Marta Cantalapiedra, directora de Alianzas de Fundación Adecco y miembro del comité de la Alianza #CEOPorLaDiversidad quien ha dado la bienvenida y ha enmarcado el encuentro en la necesidad de abordar la salud mental desde una perspectiva organizativa. «Cuando hablamos de salud mental no nos referimos solo al bienestar individual: también entran en juego otros factores como el liderazgo y la competitividad. No queremos quedarnos en una visión centrada únicamente en reducir riesgos -como la sobrecarga, la incertidumbre o la desconexión-, sino adoptar una mirada positiva, que ponga el foco en la capacidad de innovar y en el compromiso de las organizaciones para generar empleo saludable y contribuir al bienestar de la sociedad», ha señalado.
El encuentro ha contado con la presencia de Marisa Salanova, catedrática de Psicología Social de la Universitat Jaume I y directora del equipo de investigación WANT, y Eva María Rodríguez, directora de Prevención y Salud Laboral de MAPFRE. Ambas han compartido sus conocimientos y experiencias sobre la salud de las organizaciones y el cuidado de los equipos.
Los contenidos de la jornada conectan con un reto de plena actualidad para las empresas. La prevención de los riesgos psicosociales y el cuidado de la salud mental implican a áreas como Prevención de Riesgos Laborales, Recursos Humanos o Salud Laboral y Bienestar, y conciernen al conjunto de la organización. Además, trascienden el ámbito empresarial, ya que promover entornos de trabajo saludables contribuye al bienestar de las personas y forma parte de un desafío compartido por la sociedad.
HERO-DEI: cómo crear entornos de trabajo donde las personas puedan florecer
Durante la jornada, Marisa Salanova, catedrática de Psicología Social de la Universitat Jaume I y directora del equipo de investigación WANT, ha presentado el modelo HERO y el proyecto HERO-DEI, explicando cómo la calidad en la gestión de la diversidad se refleja en la salud de las organizaciones.
En su intervención, ha defendido que la apuesta por la diversidad no garantiza por sí sola el bienestar: su efecto depende de cómo se gestione. Cuando faltan inclusión, liderazgo adecuado o espacios para que todas las personas puedan expresarse, pueden aparecer la exclusión y los riesgos psicosociales. En este sentido, ha destacado que: «La salud mental no depende solo de las personas, sino también de la calidad de los contextos en los que trabajan».
Para ilustrar la dimensión del problema, ha recordado que el 40% de las personas trabajadoras en España ha sufrido estrés, depresión o ansiedad causados por el trabajo. También ha destacado que en el último año se han registrado más de 643.000 bajas por trastornos mentales, con una duración media de 108 días.
Salanova ha propuesto ampliar la mirada: la salud mental no consiste únicamente en evitar la enfermedad, sino también en crear condiciones para que las personas puedan «florecer», es decir, desarrollarse y encontrar sentido a su trabajo. Esto implica sentirse comprometidas, crecer y percibir que se contribuye a la sociedad.
Como guía para avanzar hacia esta meta, ha presentado el modelo HERO-DEI, que integra prácticas organizativas saludables -como promover la salud mental, el desarrollo profesional, la justicia, la equidad y la participación- con factores de inclusión, como el liderazgo inclusivo, la seguridad psicológica y el sentido de pertenencia. Según ha explicado, las empresas que impulsan estas prácticas obtienen mejores resultados y reducen el absentismo: «Un trabajador más feliz es sin duda un trabajador más productivo».
Finalmente, ha resumido su propuesta en tres pasos clave: medir la salud mental, las condiciones de trabajo y la experiencia de inclusión; actuar mediante prácticas saludables y liderazgo inclusivo; y sostener las estrategias en el tiempo, evaluando sus resultados. «Una organización es un sistema», ha recordado, por lo que las intervenciones deben ser multinivel y abarcar a toda la organización.
De la prevención a la acción: el modelo de empresa saludable de MAPFRE
Por su parte, Eva María Rodríguez, directora de Prevención y Salud Laboral de MAPFRE ha presentado el modelo de la empresa aseguradora para prevenir y acompañar en materia de salud mental y riesgos psicosociales. Ha compartido cómo identifican señales de desánimo o malestar, qué acciones activan para cuidar el bienestar de los equipos y cómo ofrecen apoyo psicológico.
Rodríguez ha explicado que, en organizaciones como MAPFRE, promover la salud mental exige llegar a realidades muy distintas. La prevención sigue siendo esencial, pero el enfoque ha evolucionado: ya no se trata solo de evitar que el trabajo perjudique la salud, sino de promover activamente el bienestar. En este sentido, ha subrayado que las empresas pueden influir tanto en la salud de sus profesionales como en la del conjunto de la sociedad.
El modelo de empresa saludable de MAPFRE sitúa en el centro los hábitos de vida saludables y articula cinco ámbitos conectados: el entorno laboral, la actividad física y la alimentación, el bienestar mental, el entorno personal y la promoción de la salud. Entre las iniciativas actuales ha destacado la Unidad de Apoyo Psicológico, que ofrece orientación y acompañamiento a los profesionales de la empresa, para reforzar sus recursos personales, y Poténciate, un programa que da a conocer los recursos disponibles y ayuda a desarrollar hábitos protectores y herramientas de autogestión. «Una persona psicológicamente sana funciona mejor, innova y aporta valor», ha recalcado.
Las claves, reflexiones y experiencias compartidas por ambas ponentes han servido de inspiración a las organizaciones asistentes, así como de punto de partida para revisar sus propias prácticas. El reto ahora es traducir esa reflexión en acciones cotidianas: escuchar a los equipos, anticiparse a los riesgos y crear entornos donde todas las personas puedan desarrollarse y sentirse cuidadas.

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