El proyecto GIRA, la plataforma de acción social de Coca-Cola orientada a impulsar la empleabilidad, el emprendimiento y el desarrollo profesional de mujeres y jóvenes que afrontan mayores barreras de acceso al mercado laboral, ha sido premiado como Mejor práctica en acción social en la IX edición de los Premios de Diversidad e inclusión. Promovidos por la Fundación Adecco y el Club de Excelencia en Sostenibilidad, estos galardones reconocen a aquellas empresas que cuenten con la mejor estrategia y visión de la Diversidad, equidad e Inclusión (De&I), poniendo en valor su integración como elemento estratégico en el negocio, su transversalidad y la orientación a todos los grupos de interés. Si quieres presentar la candidatura de tu empresa a estos premios, puedes hacerlo a través de nuestra web.
En esta edición, EY y Coca-Cola han ganado ex aequo el premio a la Mejor práctica en acción social.
¿Qué significa para Coca-Cola Europacific Partners recibir el Premio a la Mejor Práctica en Acción Social por la plataforma GIRA?
Este premio representa un reconocimiento especialmente relevante para nosotros, ya que pone en valor una convicción que orienta nuestra actuación: el talento está ampliamente distribuido, pero el acceso a las oportunidades continúa siendo desigual. GIRA contribuye a reducir esa brecha y a favorecer el progreso profesional de personas que afrontan mayores barreras de partida.
Actualmente, GIRA constituye una plataforma consolidada para acompañar a mujeres y jóvenes en su acceso al empleo, el desarrollo de su carrera profesional o la puesta en marcha de iniciativas emprendedoras. Su modelo integra capacidades, confianza, referentes y redes de apoyo que facilitan la transformación del potencial individual en oportunidades concretas de desarrollo.
El galardón reconoce asimismo un esfuerzo colectivo y sostenido, desarrollado en colaboración con entidades sociales, instituciones y organizaciones conocedoras de la realidad de cada territorio. Este enfoque confirma que la generación de impacto social duradero requiere escucha activa, continuidad, evaluación y colaboración.
¿Cómo surgió este proyecto de formación que impulsa la empleabilidad, el emprendimiento y el desarrollo profesional de jóvenes y mujeres?
GIRA surgió a partir de la identificación de ámbitos en los que podíamos contribuir de forma diferencial a responder a necesidades sociales concretas.
GIRA Jóvenes se puso en marcha en 2012 para responder al reto de la empleabilidad juvenil y facilitar la transición de los jóvenes al mercado laboral. El proyecto nació con el objetivo de complementar la formación reglada mediante el desarrollo de competencias transversales —como la iniciativa, la comunicación, la adaptación, el pensamiento crítico o el trabajo en equipo— y un aprendizaje práctico conectado con la realidad del entorno profesional.
GIRA Mujeres nació en 2016 para contribuir a reducir las barreras estructurales que dificultaban el emprendimiento y el desarrollo profesional de muchas mujeres, entre ellas la falta de acceso a formación especializada, redes de apoyo, referentes, recursos económicos y oportunidades. El proyecto se diseñó para acompañar a mujeres que querían poner en marcha una iniciativa emprendedora, reorientar un proyecto ya iniciado o fortalecer su perfil profesional, mediante un modelo que combina formación técnica y transversal, mentoría, comunidad y apoyo económico. Desde entonces, ha evolucionado para responder a distintos perfiles, momentos vitales y realidades territoriales, con el objetivo de favorecer la autonomía económica y ampliar las oportunidades de progreso profesional.
Desde entonces, la plataforma GIRA ha evolucionado manteniendo un propósito común: generar las condiciones necesarias para que mujeres y jóvenes desarrollen sus capacidades y las conviertan en empleabilidad, emprendimiento y autonomía económica. Su aportación trasciende la formación, al incorporar acompañamiento continuado y acceso a oportunidades con vocación de permanencia.
«Los proyectos GIRA Mujeres y GIRA Jóvenes integran formación, mentoría, acompañamiento, comunidad y conexión con oportunidades reales«
¿Qué hace que vuestro proyecto sea diferencial?
El carácter diferencial de GIRA reside en un modelo integral que trasciende la formación como intervención aislada. El aprendizaje se combina con acompañamiento, referentes, redes de colaboración y oportunidades concretas para facilitar su aplicación en contextos profesionales y emprendedores.
Al final, lo verdaderamente diferencial es la capacidad de sostener los proyectos en el tiempo y hacerlos evolucionar para responder a nuevas necesidades. Nuestro compromiso se apoya en una inversión sostenida y en una visión de largo plazo, pero también en la red de entidades expertas que hemos construido y que son quienes llevan los proyectos al terreno, conectándolos con la realidad de cada territorio.
La trayectoria de GIRA Jóvenes y GIRA Mujeres ha permitido evaluar resultados, incorporar aprendizajes y adaptar ambos proyectos a la evolución de la sociedad y del mercado laboral, en colaboración con entidades especializadas que aportan conocimiento de los distintos perfiles y territorios. En este proceso, GIRA Jóvenes ha reforzado su vinculación con la Formación Profesional, mientras que GIRA Mujeres ha ampliado su presencia en entornos rurales y diversificado sus itinerarios de desarrollo, siempre nuestra aportación a los proyectos ganadores en concepto de capital semilla.
La iniciativa combina formación, mentoría, acompañamiento y conexión con oportunidades reales de empleo y emprendimiento. ¿Por qué es importante abordar la inclusión desde una perspectiva integral?
La inclusión está condicionada por múltiples factores. A las barreras formativas se suman otras de carácter económico, social y territorial, así como las relacionadas con el acceso a redes y referentes. Por este motivo, las intervenciones aisladas presentan una capacidad limitada para generar transformaciones sostenidas en las trayectorias profesionales.
Los proyectos GIRA Mujeres y GIRA Jóvenes integran formación, mentoría, acompañamiento, comunidad y conexión con oportunidades reales. Este modelo permite que las personas participantes no solo adquieran conocimientos, sino que también refuercen su confianza, desarrollen criterio para la toma de decisiones y accedan a redes que favorezcan la continuidad de su progreso, así como la generación de valor en sus propios territorios. De este modo, la formación se convierte en una palanca efectiva de transformación profesional y social.
«En Coca-Cola trabajamos desde la proximidad, identificando los ámbitos en los que nuestras capacidades pueden aportar mayor valor y colaborando con organizaciones que conocen de forma directa cada realidad local«
¿Qué os llevó a poner el foco en entornos rurales? ¿Cómo detectasteis esta necesidad?
La igualdad de oportunidades presenta también una dimensión territorial. En la llamada España vaciada, muchos entornos rurales concentran talento, iniciativa y capacidad de generar actividad económica, pero con frecuencia afrontan mayores limitaciones de acceso a formación, financiación, redes profesionales y referentes.
En Coca-Cola entendemos el compromiso con las comunidades como una contribución al desarrollo sostenible de los territorios en los que estamos presentes. Por ello, trabajamos desde la proximidad, identificando los ámbitos en los que nuestras capacidades pueden aportar mayor valor y colaborando con organizaciones que conocen de forma directa cada realidad local.
La colaboración con entidades sociales, administraciones y organizaciones locales nos permitió comprender mejor esas barreras y adaptar los proyectos en lugar de trasladar una solución uniforme. Reforzar la presencia de GIRA en estos entornos significa acercar capacidades y redes, pero también contribuir al arraigo, la actividad económica y la resiliencia de las comunidades locales.
El objetivo es contribuir a que el lugar de residencia no condicione las posibilidades de desarrollo profesional. Facilitar que las personas puedan desplegar su talento en su propio entorno favorece tanto su progreso individual como el fortalecimiento económico y social del territorio.
«En Coca-Cola trabajamos desde la proximidad, identificando los ámbitos en los que nuestras capacidades pueden aportar mayor valor y colaborando con organizaciones que conocen de forma directa cada realidad local«
¿Cuál diríais que ha sido el mayor logro del proyecto? ¿Y los mayores desafíos?
El principal logro de GIRA ha sido consolidar una plataforma capaz de preservar su propósito y evolucionar de acuerdo con las nuevas necesidades sociales y laborales. Los datos reflejan su alcance, mientras que su impacto se materializa en jóvenes mejor preparados para acceder al mercado laboral y en mujeres que han reforzado sus capacidades, su confianza y sus redes para impulsar proyectos o progresar profesionalmente. La generación de referentes, empleo y actividad económica local amplía ese impacto desde el ámbito individual hacia el conjunto de la comunidad.
El principal desafío ha consistido en mantener la relevancia de la plataforma ante la evolución de la sociedad, del mercado laboral y de las barreras de acceso a las oportunidades. Esto exige una escucha permanente, la incorporación de nuevas competencias —digitales, financieras o vinculadas a la sostenibilidad—, el refuerzo de las alianzas y la adaptación de los proyectos a realidades diversas, desde la Formación Profesional hasta los entornos rurales. La continuidad debe ir acompañada de evaluación, aprendizaje y capacidad de evolución.
«La ambición de la plataforma es seguir acompañando a la sociedad española en los retos de empleabilidad, emprendimiento y desarrollo profesional que marcarán los próximos años»
Tras haber acompañado a más de 22.500 mujeres y 10.000 jóvenes, ¿en qué momento se encuentra el proyecto GIRA actualmente?
GIRA se encuentra en una etapa de consolidación y evolución. Tras haber acompañado a más de 22.500 mujeres y 10.000 jóvenes, la prioridad es combinar la ampliación de su alcance con una mayor profundidad y sostenibilidad del impacto, adaptando los proyectos a las nuevas necesidades sociales y laborales.
Asimismo, 2026 representa un hito especialmente relevante para GIRA Mujeres con motivo de su décimo aniversario. El proyecto inicia esta nueva etapa ampliando su ámbito de actuación, desde el impulso al emprendimiento hacia un acompañamiento más integral de las trayectorias profesionales. Los itinerarios flexibles, la mentoría, la comunidad y los contenidos vinculados al liderazgo, la digitalización y las finanzas responden al objetivo de sostener procesos de crecimiento profesional a medio y largo plazo.
La ambición de la plataforma es seguir acompañando a la sociedad española, especialmente a jóvenes y mujeres, en los retos de empleabilidad, emprendimiento y desarrollo profesional que marcarán los próximos años.
¿Qué consejo daríais a otras compañías que quieran impulsar iniciativas de acción social con un impacto real en el desarrollo de comunidades que quizá tengan menos oportunidades como es el caso de entornos rurales?
Diríamos que lo primero es escuchar y trabajar con quienes ya están en el territorio. En nuestro caso, las entidades expertas son fundamentales. Nos han ayudado a entender qué necesitaba cada comunidad, qué capacidades ya existían y dónde podíamos aportar de verdad. Gracias a ellas hemos construido una red de más de 800 administraciones locales, instituciones y asociaciones, basada en la colaboración público-privada y en una confianza que se gana trabajando juntos durante años.
Asimismo, resulta esencial adoptar una perspectiva de largo plazo y gestionar la acción social con rigor. Es decir, definir un propósito claro, establecer alianzas con entidades especializadas, evaluar los resultados para incorporar aprendizajes y mantener la flexibilidad necesaria para adaptar la iniciativa. Los retos sociales complejos requieren respuestas colaborativas, sostenidas y coherentes.
La acción social alcanza una mayor capacidad de transformación cuando las oportunidades se construyen con las comunidades y no únicamente para ellas. Este planteamiento permite superar las intervenciones puntuales y avanzar hacia modelos de impacto sostenido.