Si no estamos, no contamos.
La falta de representación de las personas con discapacidad en los medios, en las empresas y en los espacios de toma de decisiones sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra sociedad. Cuando la diversidad no es visible en los entornos laborales, se refuerza la idea de que no existe, limitando el acceso al empleo y al desarrollo profesional de miles de personas.
Desirée Vila nos comparte su visión sobre cómo la falta de representación se convierte en una barrera para la inclusión y nos propone claves para derribar este enemigo. Una reflexión inspiradora para pasar del discurso a la acción.
¿Cómo derribar la falta de representación?
Dando protagonismo a la discapacidad, generando referentes visibles y pasando del compromiso a la acción. La inclusión necesita personas que representen el cambio y empresas dispuestas a liderarlo. En este contexto desde Fundación Adecco llevamos más de diez años trabajando nuestro programa de Embajadores, una iniciativa que busca impulsar la inclusión laboral a través de personas comprometidas que representan, inspiran y movilizan a empresas y a la sociedad.
La importancia de la representación
La representación de personas con discapacidad en la empresa no es solo una cuestión de visibilidad, sino de impacto. Es clave para transformar la forma en la que entendemos la discapacidad en el ámbito laboral.
Ver a personas con discapacidad ocupando roles diversos, cualificados y de liderazgo contribuye a cambiar la percepción social y empresarial sobre la discapacidad, ayudando a generar equipos diversos, a romper estereotipos y a normalizar la inclusión.
Para las empresas, la representación no solo tiene un impacto social, sino también estratégico: equipos más diversos son más innovadores, comprometidos y sostenibles.
Contar con referentes visibles significa avanzar hacia culturas más inclusivas, atraer talento diverso y reforzar su compromiso con la responsabilidad social. Para las personas con discapacidad, supone contar con modelos en los que verse reflejadas y que demuestran que la inclusión laboral es posible y necesaria. El programa de embajadores de la Fundación Adecco actúa como catalizador de este cambio, acercando experiencias reales a las organizaciones y ayudándolas a avanzar hacia una representación más equilibrada.
¿Qué ocurre cuando no hay suficiente representación de la discapacidad?
Cuando la discapacidad no está representada de forma natural en los entornos laborales y sociales, surgen consecuencias claras:
- Se perpetúan prejuicios y falsas creencias sobre las capacidades profesionales.
- Se reduce la confianza de las personas con discapacidad en sus propias oportunidades laborales.
- Las empresas pierden la oportunidad de beneficiarse de talento diverso y de equipos más innovadores.
La ausencia de referentes refuerza la idea de que la inclusión es una excepción, cuando en realidad debería ser la norma. Sin referentes visibles, la inclusión se queda en el discurso y no se traduce en cambios estructurales. Por eso es tan importante pasar de los discursos a la acción.
¿Qué podemos hacer para impulsar la inclusión?
Las empresas juegan un papel clave en la generación de referentes y en la construcción de entornos laborales más inclusivos. Algunas acciones concretas son:
- Revisar los procesos de selección y promoción, asegurando que sean accesibles y libres de sesgos.
- Visibilizar el talento con discapacidad dentro de la organización, dando espacio a sus voces y trayectorias profesionales.
- Formar y sensibilizar a los equipos, especialmente a mandos intermedios y liderazgo, en diversidad e inclusión.
- Colaborar con entidades especializadas, que aporten conocimiento, acompañamiento y buenas prácticas.
- Sumarse a programas como el de Embajadores, que facilitan el contacto con referentes reales y aceleran el cambio cultural.
Pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo generan un impacto real en la representación y la inclusión laboral.
¿Qué referentes inspiran la inclusión?
La inclusión necesita referentes visibles: personas que, a través de su experiencia y trayectoria, demuestran que el talento no entiende de barreras y que la discapacidad no define el valor profesional. Estos referentes son una palanca clave para impulsar el cambio cultural en las empresas.
Desirée Vila, embajadora de Fundación Adecco, es un ejemplo claro de cómo la representación transforma miradas y abre oportunidades. Deportista de alto nivel, inició su carrera en la gimnasia acrobática hasta que, tras una negligencia médica, perdió una pierna. Lejos de abandonar el deporte, recondujo su trayectoria y se convirtió en atleta paralímpica y en una de las voces más influyentes en la defensa de la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad.
Más allá del ámbito deportivo, Desirée ha desarrollado una sólida labor como conferenciante y referente social, trasladando valores como la resiliencia, la adaptación y el compromiso a entornos educativos y empresariales. Su discurso conecta con las organizaciones porque pone el foco en el potencial, las capacidades y el talento, elementos esenciales para construir equipos diversos e innovadores.
«La inclusión empieza cuando dejamos de ver la discapacidad como una limitación y empezamos a verla como parte de la diversidad humana», afirma Desirée Vila.
Como embajadora, participa activamente en encuentros con empresas, acciones de sensibilización y espacios de diálogo que contribuyen a romper prejuicios, generar confianza y avanzar hacia entornos laborales más inclusivos. Su presencia ayuda a que la discapacidad esté representada desde una mirada real, profesional y alineada con los valores empresariales.
Para nuestras empresas colaboradoras, contar con referentes como Desirée Vila supone una oportunidad para inspirar a sus equipos, reforzar su compromiso social y avanzar de forma tangible hacia una mayor representación de personas con discapacidad en sus organizaciones.
La falta de representación no deja de ser un enemigo más de la inclusión. Si quieres favorecer sociedades más justas, libres e inclusivas, no te pierdas esta entrevista a Desirée Vila, nuestra protagonista del mes de septiembre del calendario 2026.