El proyecto Transformando Vidas a través de la Acción Social en España, Portugal y Marruecos de la Fundación Saint-Gobain ha sido premiado como Mejor práctica en acción social en la VIII edición de los Premios de Diversidad e inclusión. Promovidos por la Fundación Adecco y el Club de Excelencia en Sostenibilidad, estos galardones reconocen a aquellas empresas que cuenten con la mejor estrategia y visión de la Diversidad, equidad e Inclusión (De&I), poniendo en valor su integración como elemento estratégico en el negocio, su transversalidad y la orientación a todos los grupos de interés. Si quieres presentar la candidatura de tu empresa a estos premios, puedes hacerlo a través de nuestra web.
¿Qué ha significado la consecución del premio a la mejor práctica en acción social de los premios de Diversidad e Inclusión para el proyecto Transformando vidas?
Recibir este premio es mucho más que un reconocimiento externo: es la confirmación de que el esfuerzo colectivo de nuestra plantilla realmente transforma vidas. Nos motiva a seguir apostando por la acción social y la diversidad, y nos recuerda que, cuando colaboramos —empleados de Saint-Gobain y ONG locales— podemos generar un impacto real y duradero en las comunidades donde estamos presentes. Lo que mejor sabemos hacer, la construcción y rehabilitación sostenible y la formación en oficios de la construcción, lo ponemos al servicio de quienes más lo necesitan. Para nosotros, este galardón es una celebración de que nuestros valores y nuestra actividad tienen huella en la sociedad, y una invitación a seguir avanzando, con la diversidad, la equidad y la inclusión como motor de cambio, y con el propósito de Saint-Gobain “Making the world a better home” como guía.
¿Cómo surgió este proyecto inclusivo, que abarca tantas intervenciones y de tan distinta índole?
El proyecto “Transformando vidas” nace de la vocación de la Fundación Saint-Gobain, creada en 2008 para apoyar económicamente proyectos sociales en todos los países donde estamos presentes. Desde el principio, la Fundación ha buscado impulsar acciones que conectan nuestra actividad principal —la fabricación de materiales de construcción sostenibles— con la acción social dirigida a personas en situación vulnerable o riesgo de exclusión social.
A finales de 2023 se creó un comité de clúster para España, Portugal y Marruecos, que impulsa y evalúa previamente los proyectos presentados por personas empleadas que actúan como espónsores, asegurando que cada propuesta responda a las necesidades reales de cada región antes de pasar al comité evaluador de la Fundación. Así, la diversidad de intervenciones surge tanto del compromiso de nuestra plantilla como de la colaboración con entidades locales sin ánimo de lucro, adaptando cada iniciativa al contexto y los retos sociales de cada zona.
En definitiva, el proyecto es el resultado de sumar la experiencia y los valores de Saint-Gobain con la energía y sensibilidad de quienes quieren aportar algo positivo a su entorno, canalizado a través de una estructura que garantiza impacto y sostenibilidad en cada acción.
«El proyecto Transformando vidas es el resultado de sumar la experiencia y valores de Saint-Gobain con la energía y sensibilidad de quienes quieren aportar algo positivo al entorno»
¿Cómo elegís los proyectos en los que os involucráis? ¿Cómo llegan hasta vosotros estas propuestas?
Los proyectos nacen del compromiso de nuestra plantilla con la acción social y la diversidad. Tras campañas internas en España, Portugal y Marruecos, son las personas empleadas quienes detectan necesidades en su entorno y proponen iniciativas.
El comité de clúster acompaña y preevalúa las propuestas, asegurando que estén alineadas con los valores de la Fundación y respondan a necesidades reales. La ejecución se realiza con ONGs consolidadas y el seguimiento es cercano y transparente.
Nos gusta que las ideas nazcan desde dentro, porque así cada proyecto refleja el compromiso personal de quienes forman parte de Saint-Gobain y conecta directamente con nuestro propósito de “Making the world a better home”.
¿Cuáles diríais que han sido los mayores retos y desafíos que os habéis encontrado por el camino?
Uno de los mayores retos ha sido, sin duda, la burocracia local: reunir y presentar toda la documentación necesaria para cumplir con los requisitos de la Fundación Saint-Gobain puede ser un proceso largo y exigente. También supone un desafío encontrar personas espónsores dispuestas a dedicar tiempo y energía a liderar los proyectos, ya que su papel implica recabar información, coordinarse con ONG y acompañar el proceso de principio a fin. Además, coordinar todos los procesos internos para que la ayuda llegue en el momento adecuado requiere mucha organización y trabajo en equipo.
A pesar de todo, estos desafíos nos han hecho aprender y valorar aún más el compromiso de quienes se implican en la acción social. Al final, lo que realmente nos impulsa es ver cómo, gracias al esfuerzo compartido, conseguimos que la ayuda llegue donde más se necesita y que cada proyecto tenga un impacto real en la vida de las personas.
«Cuando las personas empleadas se convierten en voluntarias y espónsores, el compromiso y el impacto son mucho mayores»
¿Qué creéis que estas iniciativas pueden aportar a la sociedad?
Creemos que estas iniciativas aportan esperanza y oportunidades reales a quienes más lo necesitan. Tenemos muchos ejemplos que lo demuestran: en Madrid, el proyecto Casa Avitia ha ofrecido alojamiento temporal y sostenible a familias vulnerables en momentos difíciles; en Marruecos, la formación en sistemas fotovoltaicos ha permitido que jóvenes accedan a nuevas oportunidades profesionales; y en Portugal, la rehabilitación de edificios comunitarios ha creado espacios dignos para personas en riesgo de exclusión. Pero hay muchos más casos que reflejan cómo mejorar la calidad de vida, fomentar la inclusión social y laboral, y contribuir a la sostenibilidad ambiental. Cuando una persona mejora su situación, toda la comunidad se beneficia. Para nosotros, ver cómo la diversidad y la inclusión se convierten en motor de cambio es lo más gratificante.
¿Qué aconsejaríais a otras empresas del sector para animarlas a abordar iniciativas de acción social?
A otras empresas del sector les aconsejaríamos, sobre todo, implicar a su plantilla en las iniciativas de acción social. Cuando las personas empleadas se convierten en voluntarias y espónsores, el compromiso y el impacto son mucho mayores. También es clave colaborar con entidades locales que conocen de primera mano las necesidades del entorno y pueden aportar soluciones reales.
Recomendamos estructurar los proyectos en fases claras —desde la identificación y evaluación, hasta la implementación y el cierre— y cuidar mucho la comunicación interna y externa para sensibilizar y animar a más personas a participar. Integrar la acción social en la cultura de la empresa y dar espacio a las ideas que nacen desde dentro es lo que realmente marca la diferencia y permite que cada proyecto tenga un propósito y una historia propia.
«La acción social de Saint-Gobain se enfoca en hacer del mundo un lugar mejor»
¿Qué hace que vuestro proyecto sea diferencial?
Nuestro proyecto se diferencia porque no consiste simplemente en hacer donaciones o en filantropía tradicional. Lo que realmente lo hace especial es la implicación activa de las personas empleadas, tanto en activo como jubiladas, que se convierten en espónsores y acompañan cada iniciativa desde el principio hasta el final. Esta participación directa, sumada al vínculo con nuestra actividad empresarial —la fabricación y distribución de materiales y soluciones para la construcción sostenible— garantiza que cada proyecto responda a necesidades reales y tenga un impacto duradero.
Además, aportamos materiales y soluciones técnicas que permiten la rehabilitación energética de espacios y viviendas, y apoyamos la formación en oficios de la construcción, siempre en colaboración con ONG locales y pensando en personas vulnerables o en riesgo de exclusión social. Esta conexión entre acción social y saber hacer industrial refuerza el valor transformador de cada iniciativa.
La acción social está integrada en la cultura de Saint-Gobain, y cada proyecto nace de la sensibilidad y el compromiso de quienes forman parte de la empresa, convirtiéndose en una historia única y transformadora. Este enfoque responde directamente al propósito de Saint-Gobain: “hacer del mundo un lugar mejor”, y lo hace desde lo local, con impacto tangible y humano.