21 Jul Ian Cordero: «Llegué a pensar que no tendría oportunidades fuera de la hostelería, pero descubrí que sí podía dedicarme a lo que realmente me gustaba»
Valencia, 20 de julio de 2026 – Encontrar una oportunidad laboral puede ser especialmente complicado para las personas migrantes que llegan a un nuevo entorno y deben enfrentarse a barreras como el desconocimiento del mercado laboral, la ausencia de redes de apoyo o las dificultades para acreditar su experiencia profesional. Para contribuir a revertir esta realidad, la Fundación Adecco desarrolla en la Comunidad Valenciana programas de empleo dirigidos a personas migrantes financiados por la Consellería de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana con cargo a la asignación tributaria del IRPF. Solo en el primer semestre de este año 2026, esta iniciativa ha atendido a 249 personas, ha realizado 2.390 sesiones de orientación laboral y ha facilitado 100 integraciones laborales. Ian Cordero es una de las personas que ha formado parte de estos programas de empleo y que ha conseguido reorientar su trayectoria profesional hacia un sector que siempre le había motivado: el sociosanitario. Descubre su historia.
Pregunta. ¿Cómo describirías el momento de tu vida en el que decidiste entrar por la puerta de Fundación Adecco?
Respuesta. Cuando recibí la llamada de la Fundación Adecco atravesaba una etapa de bloqueo en mi trayectoria laboral. Sentía que estaba estancado y que necesitaba encontrar una nueva dirección profesional. Pensaba que no tenía posibilidades de mejorar mi situación laboral y que acabaría dedicándome siempre a la hostelería. Era un sector en el que ya no me sentía plenamente realizado. Quería explorar otras opciones, pero no sabía hacia dónde enfocar mi búsqueda.
P. ¿Qué te llevó a interesarte por el sector sociosanitario?
R. Siempre había tenido la inquietud de trabajar en este ámbito. Realicé un grado medio relacionado con el sector sociosanitario y mis prácticas tuvieron lugar en una residencia de personas mayores. Aquella experiencia me hizo sentir muy realizado y me confirmó que era un trabajo con el que me identificaba.
P. A pesar de tener formación, no habías trabajado todavía en ese sector. ¿Cómo vivías esa situación?
R. Fue complicado. Acudí a varias entrevistas, pero en muchas ocasiones me rechazaban por no tener experiencia. Llegó un momento en que dejé de buscar empleo en este ámbito porque pensaba que no iba a tener oportunidades. Gracias al apoyo recibido en Fundación Adecco entendí que yo también podía llegar a trabajar en algo que realmente me gustara y me motivara.
P. ¿Qué fue lo más difícil durante esa etapa de búsqueda de empleo? ¿Recuerdas algún momento especialmente frustrante?
R. Lo más duro siempre es el rechazo. Muchas veces, detrás de las plataformas de búsqueda de empleo, sentimos que somos un número más, cuando en realidad somos personas con necesidades, capacidades y ganas de trabajar. Recuerdo mi primera entrevista para un puesto como técnico de atención a la dependencia. No me seleccionaron y sentí ganas de rendirme. Empecé a cuestionarme si realmente era válido para trabajar en este sector y si algún día podría encontrar mi lugar en él.
P. ¿Cómo conociste los programas de empleo de la Fundación Adecco?
R. Me interesé por la Fundación Adecco sin conocer exactamente cómo trabajaban ni de qué manera podían ayudarme. Tras una primera llamada y una entrevista presencial, me explicaron cómo íbamos a trabajar juntos en mi proceso de búsqueda de empleo. Decidí apostar por ello e intentar mejorar mi situación.
P. ¿Qué destacarías del acompañamiento recibido?
R. La personalización de las sesiones de orientación, la disponibilidad para atenderme cuando lo necesitaba y la ayuda tanto en la búsqueda de ofertas como en la preparación de entrevistas.
Nunca me he sentido solo. Siempre he tenido apoyo, incluso después de incorporarme al mercado laboral.
P. ¿Hubo algún momento que marcara un antes y un después?
R. Sin duda, conseguir mi primer empleo en el sector sociosanitario. Esa experiencia me permitió conocer de cerca cómo se trabaja realmente en este ámbito y confirmar que era el camino profesional que quería seguir. También fue muy importante sentirme escuchado y poder compartir mis inquietudes durante todo el proceso.
P. ¿De qué manera te ayudaron las sesiones de orientación laboral?
R. Gracias a las sesiones de orientación, a la mejora de mi currículum y de mi carta de presentación y al acompañamiento personalizado que recibí, pude acceder a un puesto de trabajo en una residencia de personas mayores. Allí tuve la oportunidad de aprender el oficio y desarrollarme profesionalmente.
P. ¿Cómo recuerdas el momento en que te comunicaron que habías conseguido tu primer contrato en el sector sociosanitario?
R. Fue un momento lleno de emociones. Me sentí agradecido y orgulloso de mí mismo. Al mismo tiempo, sentí vértigo porque suponía un cambio importante en mi vida. Había algo de miedo, pero decidí seguir adelante y aprovechar la oportunidad para demostrar mi valía. Este contrato me permitió recuperar la autoestima, mejorar mi situación económica y personal, fortalecer mi red de apoyo y construir un entorno más estable y seguro.
P. ¿Qué aprendizajes te llevas de esta experiencia profesional?
R. Me llevo un aprendizaje de superación. Descubrí lo que realmente implica trabajar en una residencia de personas mayores y adquirí conocimientos y habilidades que me han servido tanto para mi trayectoria profesional como para mi vida personal.
P. Más allá del empleo, ¿qué ha cambiado en tu vida desde entonces?
R. Mi vida ha evolucionado de forma muy significativa. Ahora tengo la sensación de que puedo alcanzar los objetivos que me proponga si trabajo por ellos. Sentirse reconocido en el trabajo es fundamental. Que una empresa confíe en ti y valore tus capacidades refuerza mucho la autoestima y cambia la forma en la que percibes tus posibilidades y tu futuro.
P. Con esta entrevista compartes tu experiencia con otras personas que están atravesando situaciones similares a la tuya. ¿Qué significa esto para ti? ¿Qué consejo les darías?
R. Por un lado, significa poder ayudar a otras personas a creer en sí mismas. También es una forma de darme cuenta de todo lo que he avanzado y de reconocer que he conseguido salir de una situación que no me hacía feliz para construir una realidad mejor. Por otro lado, les diría que no se rindan, incluso cuando el proceso se haga difícil. Es importante apoyarse en las personas que nos rodean, mantener la motivación y celebrar los pequeños avances. Con esfuerzo, constancia y una actitud positiva, las oportunidades terminan llegando. En mi caso, contar con profesionales que me guiaron durante todo el proceso marcó una diferencia enorme.
P. ¿Crees que los programas de empleo, como en el que has participado, marcan la diferencia?
R. Sí, sin ninguna duda. Son especialmente importantes para personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad o que llevan tiempo alejadas del mercado laboral. Además de facilitar oportunidades de empleo, ofrecen orientación, acompañamiento y apoyo emocional. Contar con alguien que confía en ti y te ayuda a descubrir tus fortalezas puede ser el impulso necesario para recuperar la confianza y volver a incorporarse al mercado laboral.
P. ¿Consideras importante que las administraciones públicas sigan apoyando iniciativas y programas de empleo como en el que has participado?
R. Sí. Cuando atraviesas una etapa complicada es habitual sentir incertidumbre y perder la confianza. Por eso es tan importante contar con recursos y profesionales que te acompañen y te ayuden a seguir avanzando. Ese respaldo puede ser decisivo para aprovechar las oportunidades que aparecen y construir un futuro mejor.