03 Feb El talento sénior, una palanca clave para el futuro del empleo de Navarra
El envejecimiento de la población se ha convertido en uno de los grandes retos estructurales de nuestro país y Navarra no es ajena a esta realidad. En 2025, la Comunidad Foral ha alcanzado el mayor nivel de envejecimiento de su historia, con un índice del 139,2%, lo que significa que ya hay 139 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Aunque esta cifra sigue siendo inferior a la media nacional (148%), su evolución al alza es clara y sostenida.
En solo cinco años, el índice de envejecimiento en Navarra ha crecido un 15,4%, impulsado principalmente por una natalidad persistentemente baja y una esperanza de vida en aumento. Esta transformación demográfica no solo redefine la pirámide poblacional, sino que plantea importantes implicaciones para el mercado laboral, que deberá hacer frente a una reducción del relevo generacional y a una creciente escasez de talento.
El desafío del relevo generacional en Navarra
Los datos son contundentes. En la próxima década, 79.100 personas de 55 años o más abandonarán la actividad laboral en Navarra. Sin embargo, solo 24.886 jóvenes se incorporarán previsiblemente al mercado de trabajo en ese mismo periodo. En términos sencillos: por cada tres personas que se jubilan, solo una entra a trabajar. Esta brecha de relevo generacional alcanza ya las 54.214 personas.
En este contexto, resulta paradójico que el mercado laboral continúe desaprovechando el talento de los profesionales sénior. El edadismo sigue limitando el acceso y la permanencia en el empleo de las personas mayores de 45 años, a pesar de su experiencia, conocimiento y capacidad productiva.
El talento sénior, parte de la solución
Desde la Fundación Adecco defendemos que apostar por el talento sénior no es una opción, sino una necesidad estratégica. Si todas las personas mayores de 45 años que actualmente se encuentran en situación de desempleo en Navarra (unas 9.100 personas) se incorporaran al mercado laboral, la brecha de talento derivada de la falta de relevo generacional podría reducirse en torno a un 17%.
Tal y como señala Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y director de Sostenibilidad de The Adecco Group:
“Navarra se adentra en una nueva realidad demográfica que desafía la competitividad empresarial y la sostenibilidad del Estado del Bienestar. No podemos permitirnos prescindir de la experiencia y la capacidad productiva de los profesionales mayores de 45 años. El edadismo laboral es un contrasentido en un contexto de envejecimiento acelerado”.
Un enfoque integral para un reto complejo
La activación del talento sénior debe ir acompañada de un enfoque integral que combine políticas activas de empleo, estrategias de Diversidad, Equidad e Inclusión, la activación de personas con capacidad para trabajar que permanecen inactivas —como las personas con discapacidad—, políticas migratorias orientadas al empleo y el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial como palanca para automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para actividades de mayor valor añadido.
Las organizaciones que sepan integrar la experiencia, el conocimiento y la capacidad de adaptación del talento sénior estarán mejor preparadas para afrontar los retos de competitividad y transformación que exige el contexto actual. Apostar por el talento sénior es, en definitiva, una decisión estratégica para garantizar la sostenibilidad del tejido empresarial y del mercado laboral en Navarra.
Desde Fundación Adecco impulsamos el Programa #TalentoSenior en el que acompañamos a las personas mayores de 45 años en situación de desempleo de larga duración, a los profesionales de 50 en desempleo y a mayores de 55 en riesgo de exclusión social. Les ayudamos a recuperar la confianza, actualizar competencias, fortalecer su empleabilidad y reconectar con nuevas oportunidades profesionales.