Imagen grupal con los voluntarios y participantes de la actividad con sus creaciones artísticas.

Fundación Adecco impulsa una jornada de arte inclusivo para visibilizar la importancia de la Salud Mental

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, desde el Proyecto Resiliencia seguimos promoviendo, durante el mes de octubre, iniciativas que contribuyen al bienestar emocional, la participación y el desarrollo personal de las personas que forman parte de nuestros programas.

En esta ocasión, compartimos una jornada de arte inclusivo junto a las personas voluntarias de Ciklum, en la que la creatividad se convirtió en una herramienta para expresar emociones, fortalecer vínculos y descubrir nuevas formas de comunicación.

Bajo el lema «Pinceladas de Bienestar», creamos un espacio para reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestra salud mental y explorar recursos que favorecen el autocuidado, la autoestima y la conexión con otras personas.

La experiencia comenzó con la creación de un lienzo individual, una obra que reflejaba la expresión personal de cada participante y que, posteriormente, fue enriquecida con las aportaciones de sus compañeros y compañeras. A través de esta dinámica, descubrimos el valor de compartir diferentes perspectivas, acoger nuevas ideas y reconocer la riqueza que cada persona aporta a una creación colectiva.

A continuación, unimos nuestra creatividad en una gran obra grupal, construida entre todas las personas participantes e inspirada en palabras que dieron sentido a la jornada: paz, diversión, felicidad, amor, paciencia y libertad. Conceptos que, pincelada a pincelada, dieron forma a una creación compartida y reflejaron la importancia de construir espacios donde todas las personas puedan expresarse, participar y sentirse parte de un mismo proyecto.

Porque el arte es mucho más que crear: es una oportunidad para expresar lo que sentimos, compartir experiencias, fortalecer relaciones y descubrir nuevas formas de cuidarnos. A través de iniciativas como esta, seguimos apostando por actividades que sitúan a las personas en el centro y contribuyen a construir entornos más inclusivos, participativos y comprometidos con el bienestar emocional.

Gracias a Gabriel y Andreina, de Eassy Project, por guiarnos y acompañarnos durante esta experiencia, creando un espacio en el que el arte se convirtió en un punto de encuentro para la expresión, la conexión y el bienestar.

Gracias también a las personas voluntarias de Ciklum y a todas las personas participantes por su implicación, creatividad y entusiasmo, y por hacer de esta jornada una experiencia compartida llena de significado.