Dos historias que nos inspiran en Fundación Adecco Málaga

En Fundación Adecco tenemos la suerte de acompañar historias que dejan huella. Historias que nos recuerdan que, cuando una persona encuentra apoyo, confianza y oportunidades, puede llegar mucho más lejos de lo que imaginaba.

Hoy queremos compartir dos trayectorias que nos llenan de orgullo: la de Miguel Calero y la de Sandra Valero. Dos caminos muy distintos, pero unidos por algo muy importante: el valor del acompañamiento.

Miguel Calero: luchar por un sueño

Miguel llegó a Fundación Adecco hace ocho años con una meta muy clara: ser auxiliar de enfermería. Durante este tiempo ha pasado por distintas experiencias laborales y por momentos de esfuerzo e incertidumbre, pero nunca dejó de creer en su vocación.

Junto al acompañamiento de nuestra compañera Virginia De Haro, consultora de inclusión e integración, fue avanzando paso a paso hasta lograr su objetivo.

Y un día volvió para contarnos que lo había conseguido: ya tenía su plaza como auxiliar de enfermería. Fue uno de esos momentos que nos emocionan profundamente y que dan sentido a todo lo que hacemos.

Sandra Valero: talento, ciencia y crecimiento

Sandra, natural de Roquetas de Mar, es graduada en Biotecnología y una persona con un enorme talento científico. Convive con síndrome de Asperger, pero eso no ha frenado su desarrollo, sino que también ha puesto en valor cualidades como su concentración, su atención al detalle y su capacidad de análisis.

Cuando se trasladó a Ginebra para estudiar un máster en Bioquímica, se incorporó al programa Más Unidos de Fundación Adecco. En ese proceso contó con el apoyo de nuestra compañera Belén De La Cruz, consultora de inclusión e integración, cuyo acompañamiento fue clave en una etapa tan exigente.

Hoy, tras finalizar esta etapa, Sandra sigue creciendo profesionalmente como técnica de laboratorio en la Universidad de Lausana.

Sandra

Cuando acompañamos, transformamos

Las historias de Miguel y Sandra son diferentes, pero ambas nos dejan la misma enseñanza: cuando una persona recibe el apoyo adecuado, sus posibilidades crecen.

En Fundación Adecco trabajamos acompañando cada proceso de forma cercana, respetando los tiempos de cada persona y confiando en su talento.

Porque detrás de cada avance hay mucho más que un logro profesional: hay confianza, esfuerzo, superación y nuevas oportunidades de vida.