07 Oct Cuando trabajar juntos genera oportunidades
En Zaragoza gestionamos el Programa PRO-GO del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM), una iniciativa orientada a mejorar la prospección empresarial, captar oportunidades de empleo y facilitar la intermediación laboral entre las empresas y las personas que buscan una oportunidad. Un programa ambicioso, con un objetivo de inserción del 80%, que nos exige salir cada día a buscar oportunidades reales para personas que, en muchas ocasiones, se encuentran lejos del mercado laboral.
Pero detrás de cada dato y cada porcentaje hay historias. Historias de esfuerzo, de superación y de esperanza. Como la de Diana Carolina Herrera.
Diana llegó al programa con un reto importante. Como persona inmigrante con autorización de residencia vinculada a formación, contaba con un permiso de trabajo limitado a 30 horas semanales. Una circunstancia que, aunque pueda parecer menor, supone una barrera significativa para acceder a determinados puestos, especialmente en sectores como logística, almacén o comercio.
Durante meses trabajamos junto a ella en la búsqueda de oportunidades. Presentamos su candidatura a más de trece ofertas de empleo. Participó en numerosos procesos de selección. Sin embargo, una y otra vez aparecía el mismo obstáculo: muchas empresas necesitaban disponibilidad para ampliar jornadas o buscaban contrataciones a tiempo completo.
Aun así, no dejamos de intentarlo.
Dentro de las actividades que desarrollamos con empresas colaboradoras, organizamos en Fundación Adecco una sesión de los “Martes Talk” con Leroy Merlin. Aquella jornada nos permitió acercar realidades, compartir necesidades y, sobre todo, generar compromiso.
Gracias a la implicación de Jara María Lázaro, responsable de Recursos Humanos de Aragón, y de Susana Lobato, Líder de Relación con el Cliente, Leroy Merlin decidió apostar por Diana y ofrecerle una contratación de 20 horas semanales. Una oportunidad que encajaba perfectamente con su situación administrativa y con sus necesidades formativas.
Hoy, meses después, hemos podido comprobar el impacto real de aquella decisión.
Durante una visita de seguimiento a Leroy Merlin, Jara nos trasladó la satisfacción del equipo con el desempeño de Diana. Destacó su implicación, responsabilidad y actitud positiva desde el primer día. Pero además nos contó algo todavía más importante: la compañía está trabajando para que la experiencia laboral de Diana pueda ser reconocida y validada dentro de la formación que está realizando, además de facilitarle acciones formativas que continúen desarrollando sus competencias profesionales
Lo que inicialmente parecía una contratación inclusiva y una muestra de compromiso empresarial había ido mucho más allá.
Antes de finalizar la visita, tuve la oportunidad de hablar con Diana. Estaba en las cajas rápidas, trabajando con una sonrisa que decía mucho más que cualquier informe o indicador de resultados.
Le pregunté cómo se encontraba.
Su respuesta fue profundamente emocionante.
Nos dio las gracias. A Fundación Adecco por no dejar de creer en ella. A Leroy Merlin por abrirle una puerta cuando otras permanecían cerradas.
Cuando le comenté el esfuerzo realizado durante meses para encontrar una oportunidad que encajara con su situación, me respondió:
“Lo sé. Porque yo también lo intenté por mi cuenta y nadie quería contratarme por las 30 horas.”
Y entonces añadió unas palabras que resumen perfectamente por qué hacemos nuestro trabajo:
“Esto me cambia la vida. Cuando me convaliden las prácticas podré trabajar a jornada completa. Podré ampliar mi permiso, establecerme definitivamente en España y construir un futuro.”
En ese momento comprendí que aquello no era únicamente una inserción laboral más.
Era la demostración de que cuando una administración pública como el INAEM, una empresa comprometida como Leroy Merlin y una entidad como Fundación Adecco alinean sus objetivos, ocurren cosas extraordinarias.