Grupo de personas participa en una actividad de voluntariado en una sala amplia con mesas cubiertas con manteles verdes. Las personas están sentadas trabajando en tareas manuales, llevando delantales azules y utilizando materiales como botellas de vidrio, utensilios y recipientes sobre las mesas. En el lado derecho se ve un roll‑up con el logotipo de Fundación Adecco y el texto “Hoy tienes la oportunidad de cambiar la vida de una persona. Atrévete”. El espacio cuenta con ventanas con cortinas grises, iluminación fluorescente y percheros con mochilas y abrigos al fondo.

Una jornada de voluntariado inclusivo y trabajo en equipo para impulsar la inclusión en Arona

Arona, mayo de 2026 – El pasado 21 de mayo, Fundación Adecco celebró en Arona una jornada de voluntariado inclusivo junto a personas beneficiarias del Centro Ocupacional Rosas del Guanche, en la que participaron profesionales de Canaragua, Canarian Hospitality, Adecco TT S.A. y Fundación Adecco. La actividad tuvo como objetivo colaborar en la preparación de botellas de aliño destinadas a una cena benéfica del centro, al tiempo que se promovía el desarrollo de competencias y la participación activa de las personas con discapacidad.

Una actividad para aprender haciendo

Durante el taller, personas voluntarias y beneficiarias trabajaron conjuntamente siguiendo instrucciones paso a paso para diseñar y preparar las botellas. Mientras algunas personas se encargaban de seleccionar especias o preparar el aceite, otras asumían tareas como el etiquetado o la colocación de cordones decorativos, generando una dinámica participativa en la que cada contribución sumaba.

Una experiencia orientada a fortalecer competencias básicas y habilidades personales, favoreciendo aspectos como la atención, la coordinación, la creatividad, la organización o la cooperación. Asimismo, permitió crear un entorno de interacción natural en el que todas las personas pudieron participar desde sus capacidades, intereses y preferencias.

El valor de las habilidades invisibles

Uno de los aprendizajes compartidos de la jornada fue reconocer que, en los procesos colaborativos, existen muchas capacidades que pasan desapercibidas y que, sin embargo, resultan fundamentales para alcanzar un objetivo común. La organización, la paciencia, la escucha, la creatividad o la atención al detalle fueron algunas de las habilidades puestas en práctica durante la actividad.

La experiencia dejó una sensación compartida entre las personas participantes, como la de haber puesto en valor esas “habilidades invisibles” que, combinadas, hicieron posible alcanzar el objetivo y encontrar el aliño perfecto.

Compromiso con la inclusión

Este tipo de iniciativas demuestran cómo el voluntariado corporativo puede convertirse en un espacio de aprendizaje compartido, conexión y generación de oportunidades. Además, contribuyen a impulsar entornos más inclusivos, reforzando valores como la colaboración, el respeto mutuo y la participación activa, al tiempo que favorecen el desarrollo competencial y la autonomía personal.