En la imagen aparece un ilustración hiperrealista y en estilo LowPoly de Victoria, beneficiaria de los programa de empleo de la Fundación Adecco

María Victoria: “La formación no solo cambia currículums, cambia vidas”

Valencia, 27 de julio de 2026 – Llegar a un nuevo país implica adaptarse a nuevas realidades, pero también reconstruir proyectos personales y profesionales. María Victoria Deaconu, de origen rumano y residente en la provincia de Valencia desde hace más de una década, conoce bien ese proceso. Tras atravesar una etapa de especial vulnerabilidad, encontró en el programa de empleo para personas migrantes que desarrolla la Fundación Adecco en la Comunidad Valenciana, financiado por la Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana con cargo a  la asignación tributaria del IRPF, una oportunidad para reforzar su formación, recuperar la confianza y avanzar en un proyecto profesional con un fuerte componente social. Hoy acompaña a niños, familias y personas con necesidades de apoyo, poniendo al servicio de los demás una experiencia construida desde la resiliencia, la vocación y el aprendizaje continuo. Descubre su historia.

Pregunta. Cuéntanos sobre tu trayectoria en el ámbito social y educativo. ¿Qué te llevó a especializarte en la atención a personas con discapacidad?
Respuesta. Mi trayectoria comenzó gracias a mi hijo. Mi formación inicial estaba orientada a las matemáticas y la informática, pero cuando fue diagnosticado con autismo y posteriormente con epilepsia, mi vida cambió por completo. Empecé a formarme para comprender mejor su realidad y poder acompañarlo. Con el tiempo, esa necesidad se transformó en una auténtica vocación. Descubrí que muchas familias atraviesan situaciones de incertidumbre y falta de orientación, y entendí que quería formar parte del apoyo que necesitan. Mi hijo ha sido el motor de este camino. Gracias a él descubrí una profesión que hoy vivo como una forma de acompañar a las personas desde el respeto, las capacidades y la dignidad.
P. Después de más de diez años en España, ¿cómo describirías tu evolución personal y profesional?
R. Ha sido una evolución enorme. A nivel profesional no he dejado de formarme y de buscar nuevas herramientas para ofrecer un mejor acompañamiento. A nivel personal también ha sido un camino de reconstrucción. He trabajado mucho en mí misma, he aprendido a cuidarme y a conocerme mejor. Todo ello me ha permitido sentirme más segura, más preparada y más consciente de todo lo que puedo aportar.
P. ¿En qué momento decidiste participar en el programa de empleo para personas migrantes de Fundación Adecco?
R. Tomé la decisión en un momento muy vulnerable de mi vida. Mi hijo y yo veníamos de una situación marcada por la violencia de género y me encontraba sola en España, sin una red familiar cercana. Necesitaba reconstruir mi vida, mejorar mi situación laboral y encontrar una oportunidad para desarrollar todo mi potencial. Sabía que tenía mucho que aportar y sentí que este programa podía ayudarme a encontrar el camino adecuado.
P. ¿Cómo vivías tu situación personal y laboral en aquel momento?
R. Con mucha incertidumbre, aunque también con muchas ganas de salir adelante. Sabía que contaba con capacidades, experiencia y vocación, pero necesitaba orientación. Cuando atraviesas una situación de vulnerabilidad no siempre falta voluntad para avanzar, muchas veces faltan recursos o una guía que te ayude a dar los siguientes pasos.
P. La formación ha sido una parte fundamental de tu proceso. ¿Qué ha supuesto para ti acceder a nuevas oportunidades formativas?
R. La formación ha sido una pieza clave en mi vida. No solo me ha permitido adquirir conocimientos, sino también recuperar la confianza y abrir nuevas puertas. Gracias a Fundación Adecco pude acceder a una formación en promoción e intervención socioeducativa con personas con discapacidad. Más adelante también recibí apoyo para acceder a una formación en docencia. Cada oportunidad ha sido un paso adelante en la construcción de mi proyecto profesional.
P. ¿Cómo fue tu experiencia en la formación “Incubación INCIBE 2025”?
R. Fue una experiencia extraordinaria. Llegué a ella gracias a Fundación Adecco y me ayudó a validar y fortalecer mi proyecto profesional. Me permitió comprender mejor cómo estructurar mis ideas, comunicar mi propuesta y poner en valor mi experiencia. También me confirmó que existe una necesidad real de los servicios que estoy desarrollando y que puedo generar un impacto positivo en otras personas.
P. ¿Sientes que esta formación ha abierto nuevas oportunidades?
R. Sí, sin duda. Me ha permitido visualizar nuevas posibilidades de crecimiento, colaboración y desarrollo profesional. Además, me dio mayor seguridad para presentar mi proyecto y  convertir una idea personal en una iniciativa con una base más sólida y profesional.
P. ¿Qué papel ha jugado Fundación Adecco en todo este proceso?
R. Ha sido un papel fundamental. No ha sido únicamente una ayuda puntual, sino un acompañamiento constante que ha marcado una diferencia real en mi vida. Gracias a su orientación he podido acceder a formación, información y oportunidades que, probablemente, habría tenido muchas más dificultades para encontrar por mi cuenta.
P. ¿En qué momentos sentiste especialmente ese apoyo?
R. Sobre todo cuando necesitaba orientación para decidir cuál debía ser mi siguiente paso. Lo sentí al acceder a formaciones clave, al buscar itinerarios formativos adaptados a mis necesidades y también cuando surgió la oportunidad de participar en INCIBE. Además del apoyo práctico, también encontré motivación y acompañamiento emocional en momentos especialmente complejos.
P. Mirando atrás, ¿cuáles consideras que han sido tus principales logros?
R. Uno de los mayores logros ha sido transformar mi experiencia personal en un proyecto profesional con sentido. He podido formarme en diferentes áreas relacionadas con la discapacidad, la atención temprana, la docencia y la integración social. Todo ello me permite ofrecer hoy un acompañamiento de mayor calidad a niños, familias y personas que necesitan apoyo. Pero quizá el logro más importante ha sido recuperar la confianza en mí misma.
P. ¿Qué has descubierto sobre ti durante este proceso?
R. He descubierto que soy más fuerte de lo que imaginaba y que mi historia no está definida por las dificultades que he vivido, sino por mi capacidad para superarlas. También, he aprendido que pedir ayuda no es una debilidad. Al contrario, a veces es el paso necesario para avanzar y construir nuevas oportunidades.
P. ¿Cómo te gustaría seguir desarrollándote profesionalmente?
R. Quiero continuar formándome y consolidando mi proyecto socioeducativo. Actualmente, estoy finalizando el Grado Superior de Integración Social y también preparo los niveles C1 de inglés y valenciano. Mi objetivo es seguir aprendiendo, ampliar mis servicios, colaborar con más entidades y continuar acompañando a niños y familias desde una atención cercana, profesional y humana.
P. ¿Por qué crees que la formación es una herramienta tan importante para la inclusión laboral?
R. Porque proporciona herramientas, seguridad y oportunidades. Muchas personas tienen talento y vocación, pero necesitan formación para poder demostrar todo su potencial. En mi caso, la formación me ha permitido salir de una situación vulnerable, mejorar mi empleabilidad y construir un proyecto profesional sólido. Por eso siempre digo que la formación no solo cambia currículums, cambia vidas.
P. ¿Qué impacto tienen iniciativas como esta en personas con trayectorias como la tuya?
R. Tienen un impacto enorme. A veces una persona tiene capacidades, experiencia y motivación, pero necesita una oportunidad concreta y alguien que la acompañe en el proceso. En mi caso, el apoyo recibido me ayudó a seguir adelante, formarme, creer más en mí misma y convertir mi experiencia en una herramienta para ayudar a otras personas. Creo que estos programas no solo favorecen la inclusión laboral, sino que también devuelven esperanza. Y cuando una persona recupera la esperanza, puede volver a empezar.