VERANO Y TIEMPO LIBRE = MÁS USO DE PANTALLAS: ¿CÓMO MANEJARLO EN NIÑOS/A Y ADOLESCENTES?

El verano trae consigo descanso, escasez de rutinas y más tiempo libre para peques y adolescentes. En el caso de aquellos con Altas Capacidades, este período puede suponer un reto adicional: el paso de una estructura diaria organizada (colegio, actividades) a la mayor flexibilidad de las vacaciones, puede poner en jaque su necesidad de estimulación, su elevada curiosidad y, en ocasiones, su baja tolerancia al aburrimiento.

Vivimos en un mundo tecnológico en el que todos/as utilizamos dispositivos electrónicos a diario, tanto en el ámbito laboral como en el ocio. Las pantallas pueden ser una herramienta muy valiosa para el aprendizaje, la creatividad y la conexión social. Sin embargo, sin acompañamiento y límites, también pueden derivar en sobreestimulación, aislamiento o dificultades en la regulación emocional.

Además, sabemos que, en el día a día, especialmente en verano, puede resultar tentador recurrir a las pantallas como una forma rápida de calmar, entretener o “ganar tiempo”. En momentos de cansancio o sobrecarga familiar, los dispositivos parecen una solución sencilla. Sin embargo, si se convierte en una estrategia principal para gestionar el aburrimiento o las emociones, pueden dificultar el desarrollo de la autorregulación y aumentar la dependencia a este tipo de estímulos.

Para favorecer el uso saludable y consciente, os proponemos algunas pautas prácticas:

1. Establecer una estructura flexible: definir momentos concretos para el uso de dispositivos ayuda a dar seguridad y previsibilidad. Aunque sea verano, es importante evitar el uso ilimitado.

2. Establecer normas claras y coherentes: acordar reglas sencillas sobre cuándo, cuánto y dónde se usan las pantallas reducen conflictos y negociaciones constantes. La consistencia es clave.

3. Contenido pasivo vs activo: diferenciar entre ver videos, jugar (pasivo) de crear, investigar, programar (activo). Se recomienda priorizar el contenido activo y, cuando se consuma de panera pasiva, optar por formatos más largos y menos fragmentados (evitando el contenido vertical rápido).

4. Ofrecer alternativas realmente estimulantes: reducir pantallas sin alternativas suele generar conflicto. Es importante ofrecer opciones alternativas: retos intelectuales, actividades de piscina o playa, tiempo de calidad familiar y lecturas ajustadas a su nivel. La clave está en que estas alternativas resulten verdaderamente interesantes.

5. Acompañar, no solo supervisar: compartir y conversar sobre el contenido que consumen favorece el pensamiento crítico y evita el aislamiento. Interesarnos por lo que ven es fundamental.

6. Cuidar la autorregulación: las pantallas pueden generar sobreestimulación o dificultar el descanso. Se recomienda: evitar su uso al menos treinta minutos antes de dormir, observar señales de saturación o uso excesivo, promover alternativas de regulación (descanso, movimiento y expresión emocional).

7. Priorizar la experiencia fuera de las pantallas: es esencial garantizar actividad física diaria, juego libre (aunque implique aburrimiento), contacto con la naturaleza e interacción social presencial. El aburrimiento moderado no es negativo, puede ser una oportunidad para fomentar la creatividad y la iniciativa.

8. Ser modelo de uso: los niños y adolescentes aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice.

Revisar nuestro propio uso de pantallas es una de las herramientas más eficaces.

¿Cuáles podrían ser las señales de alerta frente al uso de dispositivos?

• Irritabilidad intensa al limitar las pantallas.

• Aislamiento social progresivo o acercamiento solo a través de las redes sociales.

• Pérdida del interés por otras actividades.

• Uso como única fuente de bienestar.

El verano no es solo un tiempo de descanso, sino también una oportunidad de aprender a gestionar el tiempo, el aburrimiento y la relación con la tecnología. El objetivo no es solo limitar el uso de pantallas, sino acompañar a niños/as y adolescentes para que desarrollen una relación autónoma, crítica y equilibrada con ellas.