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Personas paradas de larga duración en riesgo de exclusión social

El desempleo como principal factor que conduce a la exclusión social 

Según los datos de la EPA del 4T de 2016, se confirma la tenencia positiva del mercado laboral en los últimos años. Con este, son ya 4 años consecutivos de descenso del desempleo, que se sitúa en niveles de 2009, con una tasa de paro del 18,63% (casi 2,3 puntos menos que en 2015).

Este descenso en el número de parados, aunque ha sido menor que en 2015, ha supuesto que 413.900 personas hayan encontrado un empleo en 2016. De esta forma, 2016 cerró con 18.508.100 ocupados y con 4.237.900 parados, su cifra más baja desde el tercer trimestre de 2009.

Sin embargo, casi un 42% de los 4,2 millones de desempleados lleva dos o más años en el paro. Este dato hace que la situación sea especialmente crítica para 1,7 millones de personas y familias en España. Es cierto que en el último año la cifra de parados de muy larga duración ha disminuido. Hoy tenemos 347.400 menos que hace un año y parece que hemos dejado atrás el peor momento. En 2014 llegaron a ser 2.343.600.

Como consecuencia de estos datos casi 3 de cada 10 españoles (28,6%) sigue encontrándose en riesgo de pobreza y exclusión social, según se desprende del último informe de la Red Europea de

Personas con discapacidad

La integración laboral de las personas con discapacidad ha evolucionado notablemente en los últimos 30 años fruto de un proceso de discriminación positiva iniciado en 1982 con la creación de la LISMI (actual LGD). Sin embargo, existen todavía muchas barreras sociales y empresariales que dificultan su plena participación en la empresa ordinaria en igualdad de condiciones.

Mujeres víctimas de violencia de género

La violencia de genero convierte a la victima en vulnerable socialmente por su absoluta indefensión, abandono y falta de autoestima. Por lo tanto, la atención de mujeres víctimas de violencia de género precisa intervención psicológica en una fase inicial para proporcionarles confianza en sí mismas antes de iniciar la búsqueda de empleo.

Mujeres con responsabilidades familiares no compartidas

Aunque han sido muchos los avances en materia de conciliación e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, esta condición conlleva desventajas que propician el abandono de la formación y la dificultad para encontrar oportunidades laborales flexibles que se adapten a su situación familiar.

Personas mayores de 45 años paradas de larga duración

Las personas mayores de 45 años han sido, junto a los jóvenes, los más perjudicados por la crisis, encontrando muchas dificultades para reincorporarse al mercado laboral. La apuesta por nuevas competencias ligadas al avance de las tecnologías de la información y la comunicación, les deja en desventaja para hacer frente a la búsqueda de empleo.